ESTRELLA ROJA – SERBIA, CUAL ES SU HISTORIA, SUS PRINCIPALES LOGROS Y QUIENES FUERON SUS JUGADORES ESTRELLA
El Estrella Roja de Belgrado, o “Crvena Zvezda” en serbio, es mucho más que un club de fútbol: es una institución cargada de historia, pasión y orgullo nacional. Fundado en 1945, representa el alma del fútbol serbio, con una afición inquebrantable y un palmarés que lo coloca entre los grandes de Europa del Este. Su momento más glorioso llegó en 1991, cuando conquistó la Copa de Europa, un hito que lo convirtió en leyenda. En este artículo exploramos su historia, sus logros más resonantes, los entrenadores que marcaron época y las estrellas que hicieron vibrar al “Marakana” de Belgrado.
Un símbolo nacido en la posguerra
El Estrella Roja nació en 1945, en plena reconstrucción de Yugoslavia tras la Segunda Guerra Mundial. Fue fundado por un grupo de jóvenes pertenecientes a la organización cultural “Jugoslovenska omladina”, que buscaban representar al nuevo espíritu del país socialista. Desde el primer momento, el club adoptó el rojo como color principal, símbolo de energía, unidad y revolución.
Su estadio, conocido como “Rajko Mitić” pero apodado “Marakana” por su atmósfera impresionante, se inauguró en 1963 y es uno de los templos más intimidantes del fútbol europeo. Con capacidad para más de 50 mil espectadores, ha sido escenario de gestas históricas, derbis inolvidables y noches de gloria continental.
Primeros logros nacionales
Desde su creación, el Estrella Roja se estableció como uno de los clubes más dominantes de la antigua Yugoslavia. En la década de 1950 ya conquistaba títulos, gracias a un fútbol técnico y combativo que representaba el espíritu del país. La rivalidad con el Partizan Belgrado nació casi al mismo tiempo, creando el famoso “Eterno Derbi”, uno de los más intensos del planeta.
Fundación: 1945
Estadio: Rajko Mitić (Marakana)
Colores: rojo y blanco
Apodo: Los Rojos (Crveno-beli)
Durante los años 60 y 70, el club vivió un crecimiento sostenido, con equipos que combinaban talento local y disciplina táctica. Su éxito comenzó a cimentarse en la formación de jugadores y en una mentalidad ganadora que lo llevó a convertirse en el club más laureado de su país.
El Estrella Roja campeón de Europa y del mundo
El punto culminante de la historia del Estrella Roja llegó en 1991. Aquel año, bajo la dirección del técnico Ljupko Petrović, el equipo logró lo impensado: conquistar la Copa de Europa (hoy Champions League). En la final, disputada en Bari, Italia, vencieron al Olympique de Marsella por penales, tras un empate 0-0. Ese triunfo no solo fue histórico para el club, sino también para todo el fútbol balcánico.
El equipo campeón de 1991
El plantel que alcanzó la gloria estaba lleno de talento. Jugadores como Dejan Savićević, Robert Prosinečki, Dragan Stojković y Darko Pančev formaban una generación dorada que combinaba técnica, carácter y una mentalidad ganadora. En diciembre del mismo año, el Estrella Roja se consagró también campeón del mundo al derrotar al Colo-Colo chileno en la Copa Intercontinental en Tokio.
Copa de Europa: 1 (1991)
Copa Intercontinental: 1 (1991)
Ligas yugoslavas: 19
Ligas serbias: 10+
Copas nacionales: más de 25
La filosofía del club: pasión y talento balcánico
El Estrella Roja siempre ha apostado por un fútbol técnico, apasionado y con fuerte identidad local. Su cantera ha producido generaciones de jugadores brillantes, muchos de los cuales se convirtieron en estrellas internacionales. El club también ha sabido reinventarse, adaptándose a los cambios políticos y económicos de la región tras la disolución de Yugoslavia en los 90.
La base de su éxito ha sido la mezcla de talento joven, una hinchada fervorosa y un profundo sentido de pertenencia. Pocos clubes en el mundo pueden igualar la intensidad de los partidos en el Marakana, donde los “Delije”, el grupo ultra del club, crean una atmósfera infernal que intimida incluso a los rivales más experimentados.
Las figuras que escribieron la historia del Estrella Roja
A lo largo de su historia, el Estrella Roja ha sido hogar de jugadores legendarios, entrenadores memorables y momentos épicos. Su identidad se construyó sobre la base del orgullo nacional, el talento natural de los futbolistas balcánicos y un estilo que combina fuerza y arte. Para los hinchas, cada generación tiene sus héroes, pero todas comparten la misma pasión.
Jugadores que marcaron época
Dragan Stojković “Piksi”: Un mago del balón, considerado uno de los mejores futbolistas serbios de todos los tiempos. Capitán y símbolo del club en los 80.
Dejan Savićević: Un genio impredecible que brilló en la final de 1991 y luego triunfó en el AC Milan. Su técnica y visión lo hicieron único.
Robert Prosinečki: Cerebro del mediocampo, un artista del pase y campeón de Europa con el club. Más tarde, destacó en el Real Madrid y el Barcelona.
Darko Pančev: Goleador letal, máximo artillero de la Copa de Europa 1991. Su frialdad ante el arco lo convirtió en héroe eterno.
Rajko Mitić: El primer gran ídolo del club, jugador elegante y símbolo de la vieja escuela del fútbol yugoslavo. Hoy, el estadio lleva su nombre.
Entrenadores que dejaron huella
El Estrella Roja ha tenido grandes estrategas a lo largo de su historia. Ljupko Petrović quedará para siempre como el técnico que llevó al club a la cima de Europa en 1991. Otros nombres destacados incluyen a Miljan Miljanić, quien en los años 60 y 70 construyó el estilo moderno del equipo, y Vladan Milojević, quien en la era reciente devolvió al club a la Champions League con un proyecto sólido y disciplinado.
El Estrella Roja ha demostrado que, incluso en un fútbol dominado por el dinero, el espíritu de lucha y el orgullo local siguen siendo armas poderosas. En los últimos años, el club ha retomado protagonismo en Europa, enfrentándose de igual a igual con gigantes del continente y manteniendo viva la llama del fútbol balcánico.
Hoy, el Estrella Roja sigue siendo el corazón del fútbol serbio. Con un proyecto basado en la cantera, una afición que nunca se rinde y una historia que inspira respeto, el club continúa rugiendo desde Belgrado hacia el mundo. Su legado no solo se mide en títulos, sino en pasión, carácter y orgullo de una nación que vive el fútbol como pocos.