HAJDUK SPLIT – CROACIA, ¿CUÁL ES SU HISTORIA, SUS PRINCIPALES LOGROS? ¿QUIÉNES FUERON SUS JUGADORES ESTRELLA?
Hajduk Split es uno de los clubes más legendarios de Croacia y de la antigua Yugoslavia. Con más de 100 años de historia, una hinchada fiel y momentos gloriosos, este club representa el alma futbolera de la ciudad de Split. En este artículo te contamos su origen, sus títulos más importantes, los cracks que hicieron historia con su camiseta y los entrenadores que dejaron huella.
Nacimiento y gloria en Yugoslavia
El Hajduk Split fue fundado en 1911 por un grupo de estudiantes croatas en Praga que querían llevar el espíritu del fútbol moderno a su ciudad natal. El nombre “Hajduk” hace referencia a los rebeldes que luchaban contra el Imperio Otomano, una elección que refleja el carácter combativo del club desde sus inicios. Desde entonces, Hajduk se convirtió en una institución clave del fútbol balcánico.
Durante la era yugoslava, Hajduk Split fue uno de los clubes más exitosos. Ganó múltiples campeonatos de liga y copas nacionales, y compitió con los gigantes Partizán y Estrella Roja de Belgrado. Fue conocido por su fútbol técnico, su cantera fuerte y su apoyo popular, especialmente desde la grada de la mítica "Torcida Split", la barra brava más antigua de Europa (fundada en 1950).
Éxitos clave en la era yugoslava
9 Ligas de Yugoslavia (primera en 1927)
9 Copas de Yugoslavia
Participación regular en torneos europeos
Base de la selección yugoslava durante décadas
Estadio Poljud inaugurado en 1979
Hajduk no solo era un equipo exitoso, sino también un símbolo de identidad regional. Representaba la costa dálmata y su espíritu rebelde frente al poder central de Belgrado. Su camiseta blanca con detalles azules y rojos es un ícono del fútbol croata hasta hoy.
Transición croata y lucha por volver a la cima
Con la independencia de Croacia en los 90, Hajduk Split comenzó a competir en la recién formada Prva HNL (Primera Liga de Croacia). Al principio mantuvo su grandeza, ganando varios títulos y manteniendo una fuerte presencia en Europa, pero en los 2000 fue perdiendo terreno frente al Dinamo Zagreb, su máximo rival.
Aun así, el club nunca perdió el alma. Su cantera sigue produciendo talento, la afición llena el Estadio Poljud cada fin de semana y cada temporada hay ilusión de romper la hegemonía de Zagreb. En los últimos años ha habido mejoras organizativas, proyectos juveniles y un regreso al protagonismo en copas nacionales y fases previas de competencias europeas.
Palmarés desde la independencia
6 Ligas Croatas (última en 2005)
7 Copas de Croacia
5 Supercopas Croatas
Participación constante en Europa League y Conference League
Subcampeón varias veces en liga
Aunque no levanta la liga desde hace años, Hajduk sigue siendo un gigante dormido con gran potencial. Su base de fans, historia y cantera hacen pensar que su regreso a la cima es solo cuestión de tiempo. En 2022 y 2023 fue campeón de la Copa de Croacia, cortando rachas negativas y devolviendo la alegría a su gente.
Ídolos, técnicos y pasión eterna
Hajduk ha dado al fútbol algunos de los mejores jugadores de la región. Desde el mítico Frane Matošić, máximo goleador histórico, hasta cracks modernos como Niko Kranjčar, Aljoša Asanović, Ivan Perišić o Nikola Vlašić, muchos salieron de su cantera. Varios de ellos fueron figuras en la selección croata y triunfaron en ligas top de Europa.
Entre los técnicos destacados están Tomislav Ivić, considerado uno de los más innovadores de su tiempo, quien ganó múltiples títulos en Yugoslavia y luego dirigió al Atlético de Madrid y al Ajax. También se recuerda a Ivan Katalinić y Stanko Poklepović, quienes lograron títulos en los 90. En años recientes, técnicos como Valdas Dambrauskas y Mislav Karoglan han aportado solidez y modernización al equipo.
Figuras históricas del Hajduk
Frane Matošić – goleador eterno
Aljoša Asanović – cerebro croata
Slaven Bilić – defensa y luego técnico top
Ivan Perišić – talento mundialista
Nikola Vlašić – cantera y exportación de calidad
Pero si hay algo que hace único al Hajduk es su gente. La "Torcida" no abandona nunca. Viajan, cantan y viven el club como una religión. El clásico contra Dinamo Zagreb es una batalla total, y cada partido en Poljud es una fiesta. Ser de Hajduk no es solo apoyar a un equipo, es llevar una identidad en la sangre. Y eso no tiene precio.