El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
¿PUEDE CROACIA GANAR EL MUNDIAL?
¿Croacia es candidato al título mundial? Analizamos su presente, historia y oportunidades a futuro.
El éxito de Croacia en los últimos torneos internacionales ha captado la atención de aficionados y expertos por igual. Desde su aparición como nación independiente en 1991, el equipo nacional croata ha conseguido consolidarse como una de las selecciones más competitivas del fútbol mundial.
En el Mundial de Rusia 2018, Croacia llegó a la final por primera vez en su historia, perdiendo ante Francia por 4-2. Este resultado, aunque doloroso, marcó un antes y un después para el balompié croata, posicionándolo oficialmente entre las selecciones élite. Cuatro años más tarde, en Qatar 2022, volvieron a ratificar su calidad terminando en la tercera posición tras vencer a Marruecos en el partido por el tercer puesto.
Estos logros no han sido accidentales. La selección croata cuenta con una mezcla de experiencia, talento juvenil y una estructura deportiva sólida. Figuras como Luka Modrić, Ivan Perišić y Marcelo Brozović han sido pilares fundamentales, pero también emergen nuevos talentos como Josko Gvardiol o Luka Sučić, señalando que el recambio generacional avanza de forma efectiva y prometedora.
Si bien ganar un Mundial depende de muchos factores —como el sorteo, las lesiones, el momento anímico del equipo y las decisiones tácticas oportunas— Croacia parte en varias ocasiones desde posiciones favorables. Su combinación de técnica, disciplina táctica y carácter competitivo la convierten en un adversario peligroso para cualquier selección del mundo.
A lo largo de las próximas secciones, analizaremos en profundidad las claves que pueden determinar si Croacia está verdaderamente preparada para conquistar su primer Mundial.
Uno de los factores más destacados que caracteriza a la selección croata es su consistente estructura futbolística. Desde las categorías inferiores hasta la absoluta, hay una coherencia en estilo de juego, desarrollo y gestión del talento. Este sistema ha permitido que futbolistas croatas se desarrollen en condiciones técnicas y tácticas altamente competitivas.
1. Formación técnica y talento individual: Croacia ha sido cuna de jugadores técnicos de alto nivel. Desde las generaciones de Zvonimir Boban y Davor Šuker en los años 90 hasta los más recientes Luka Modrić y Mateo Kovačić, el país ha producido centrocampistas con excelente visión, pase y capacidad organizativa. Este perfil de jugador permite imponer ritmo en partidos complejos y dominar el centro del campo, un elemento clave en competencias extensas como un Mundial.
2. Estabilidad táctica: Croacia se ha caracterizado por su adaptabilidad táctica bajo distintos entrenadores. Bajo la dirección de Zlatko Dalić, el equipo desplegó orden defensivo, transiciones rápidas y versatilidad en el medio campo. Esta flexibilidad ha permitido competir con éxito ante selecciones de estilos diversos como Argentina, Inglaterra o Brasil.
3. Carácter competitivo: Otro aspecto fundamental en los torneos cortos es el carácter y la resiliencia. Croacia ha demostrado una capacidad admirable para sobrellevar la presión, especialmente en las fases eliminatorias. En Rusia 2018, el equipo ganó tres partidos consecutivos en la prórroga o por penales antes de la final, mostrando su fortaleza mental y física.
4. Generación de relevo prometedora: Aunque algunos miembros del plantel dorado están acercándose al final de sus carreras, el recambio ya está en marcha. Junto a Gvardiol, talentos como Lovro Majer, Martin Baturina y Roko Šimić están siendo integrados al esquema principal. Su incorporación mantendrá la competitividad del equipo en los próximos años.
Estas fortalezas hacen que Croacia no solo sea un rival peligroso, sino también un serio candidato a levantar un trofeo mundial si mantiene su progresión y estabilidad institucional.
A pesar del fuerte rendimiento futbolístico y la evolución constante, Croacia también enfrenta ciertos desafíos estructurales que podrían limitar sus posibilidades de conquistar un campeonato mundial en el corto plazo.
1. Limitado tamaño del país: Con una población que ronda los 4 millones de habitantes, Croacia no posee el mismo volumen de fichas o talento en bruto disponible que otras selecciones grandes como Brasil, Alemania o Francia. Este hecho pone presión sobre su sistema de detección y desarrollo de talento, que debe ser extremadamente eficiente para mantener el nivel competitivo.
2. Dependencia de jugadores clave: Durante los últimos torneos, el éxito croata ha estado altamente ligado a actuaciones de élite de varios jugadores veteranos. El eventual retiro de Luka Modrić, uno de los mejores centrocampistas de su generación, generará un vacío tanto en rendimiento como en liderazgo que podría no ser fácil de llenar a corto plazo.
3. Infraestructura y recursos financieros: Aunque el país ha invertido progresivamente en academias y centros formativos, la infraestructura futbolística aún no se compara con la de federaciones de mayor tamaño o presupuesto. Esto puede dificultar el desarrollo homogéneo de nuevas generaciones en diferentes regiones del país.
4. Competencia continental elevada: Para llegar con solidez a un Mundial, Croacia debe primero superar a potencias europeas como Francia, Inglaterra, España, Italia, Alemania y Portugal en torneos clasificatorios y fases de grupo. Esta alta densidad de talento en la UEFA significa que cualquier error marginal puede costar caro.
5. Falta de títulos internacionales: Aunque ha logrado llegar a instancias finales, Croacia aún no ha ganado ningún torneo mayor. Esta ausencia de títulos tiende a pesar en momentos decisivos, cuando la experiencia ganadora puede marcar la diferencia entre un subcampeonato y la gloria total.
En resumen, aunque las limitaciones son reales, muchas de estas barreras pueden ser superadas mediante fortalecimiento institucional, inversión local y continuidad en los procesos técnicos. Superar estos factores estructurales es clave si Croacia quiere dar el salto definitivo y coronarse campeona del mundo.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR