El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
ELLYES SKHIRI VA A JUGAR EL MUNDIAL 2026?
Ellyes Skhiri no es el tipo de jugador que busca el protagonismo, pero su presencia se siente en cada partido. El mediocampista tunecino, hoy figura en el Eintracht Frankfurt, se ha ganado el respeto de compañeros y rivales por su consistencia, inteligencia táctica y entrega absoluta. Mientras Túnez busca su clasificación para el Mundial 2026, la gran pregunta es si Skhiri, el cerebro silencioso del equipo, volverá a comandar la medular en la máxima cita del fútbol. En este artículo exploramos su recorrido, estadísticas actuales, datos curiosos y cómo podría influir en las aspiraciones mundialistas de su selección.
El camino de Skhiri hacia el Mundial
Nacido en Lunel, Francia, en 1995, Ellyes Skhiri eligió representar a Túnez, la tierra de sus padres. Desde su debut con la selección en 2018, se consolidó rápidamente como una pieza fundamental. Con su capacidad para cubrir espacios, distribuir el balón y anticipar jugadas, se convirtió en el motor del equipo. En el Mundial de Qatar 2022 fue una de las figuras más destacadas, especialmente en el empate histórico ante Dinamarca y la victoria sobre Francia.
De cara al Mundial 2026, Skhiri llegaría con 31 años, una edad ideal para un mediocampista defensivo. Su madurez, experiencia en el fútbol europeo y condición física le dan muchas posibilidades de ser parte del equipo. Actualmente juega en el Eintracht Frankfurt de la Bundesliga, donde es titular indiscutible y uno de los jugadores con más kilómetros recorridos por partido en toda la liga.
Túnez y su sueño mundialista
Túnez ha sido uno de los equipos más consistentes del continente africano en los últimos años. Ha estado presente en seis Copas del Mundo y su objetivo es llegar al 2026 con un grupo consolidado. El aporte de Skhiri será determinante: es quien da equilibrio entre defensa y ataque, conecta líneas y organiza el ritmo del juego. Sin él, el mediocampo tunecino pierde orden y control.
Skhiri ha disputado más de 60 partidos con la selección nacional.
Fue titular en todos los encuentros de Túnez en Qatar 2022.
Promedió 11.8 km recorridos por partido en el Mundial, el mayor registro de su equipo.
Anotó goles clave en eliminatorias africanas y en la Copa Africana de Naciones.
Si Túnez logra la clasificación, es prácticamente seguro que Skhiri estará en la lista final. Su experiencia y liderazgo serán esenciales para guiar a una nueva generación de futbolistas tunecinos, que buscan superar la barrera de la fase de grupos, algo que el país nunca ha conseguido en su historia.
Estilo de juego y estadísticas recientes
Ellyes Skhiri es un mediocampista “box to box” de manual. Su juego combina disciplina táctica, lectura del juego y un gran despliegue físico. No es el jugador más vistoso, pero es uno de los más eficientes. Lo mismo corta un contraataque que aparece en el área rival para finalizar una jugada. En la Bundesliga, se ha convertido en un ejemplo de constancia: rara vez baja su rendimiento y su capacidad de recuperación es admirable.
Durante la temporada 2024-2025 con el Eintracht Frankfurt, Skhiri registró números sobresalientes: 89% de precisión en pases, 7.9 recuperaciones por partido y un promedio de 12 km recorridos en cada encuentro. Además, marcó tres goles y asistió en dos, mostrando su capacidad para aportar en ataque cuando el equipo lo necesita.
Un reloj suizo en el mediocampo
Lo que distingue a Skhiri es su regularidad. No brilla con lujos, pero rara vez falla. Es un jugador que todo entrenador quisiera tener: confiable, inteligente y siempre dispuesto a hacer el trabajo sucio que otros no quieren. Su estilo ha sido comparado con el de N’Golo Kanté o Casemiro, por su capacidad de abarcar todo el campo y mantener el equilibrio táctico del equipo.
Promedia 3.5 intercepciones por partido en Bundesliga.
Realiza 2.2 tackles exitosos cada 90 minutos.
Gana el 59% de sus duelos individuales.
Tiene una media de 1.2 tiros por partido y 0.9 pases clave.
En la selección, su rol es aún más importante. Es el enlace entre defensa y ataque, el que da pausa cuando el equipo la necesita y acelera el ritmo cuando se abre el espacio. Su conocimiento táctico le permite adaptarse a distintos sistemas, ya sea como mediocentro único o en un doble pivote. Además, su liderazgo silencioso ha ayudado a consolidar a jóvenes talentos como Hannibal Mejbri.
Si mantiene su nivel actual, Skhiri llegará al Mundial 2026 como uno de los mediocampistas más completos del continente africano, listo para dejar su marca en un torneo que podría ser su consagración definitiva.
Curiosidades, legado y futuro
Más allá del fútbol, Ellyes Skhiri es conocido por su carácter reservado y su enfoque profesional. A diferencia de otros jugadores mediáticos, prefiere mantenerse alejado de los focos. Su vida gira en torno al trabajo, la familia y la disciplina, valores que lo han acompañado desde su infancia en Francia. Es políglota —habla francés, árabe, alemán e inglés— y ha sido elogiado por su inteligencia emocional dentro y fuera del campo.
Una curiosidad que pocos conocen es que Skhiri es un amante del ajedrez, juego que utiliza para mejorar su concentración y lectura de juego. Según él, “en el ajedrez y en el fútbol, la clave está en anticipar el movimiento del rival”. También es un aficionado a la gastronomía tunecina, y en varias entrevistas ha confesado que su plato favorito antes de los partidos es el couscous tradicional de su madre.
Momentos destacados y legado
Debutó profesionalmente en el Montpellier en 2015, donde fue capitán antes de ir a Alemania.
Fue elegido “Jugador del Año” del FC Köln en 2022 por su consistencia y entrega.
Participó en dos Mundiales consecutivos (2018 y 2022).
Ha marcado más de 25 goles en su carrera profesional, una cifra alta para un mediocentro defensivo.
Su legado en Túnez ya está asegurado. Representa al jugador moderno: disciplinado, tácticamente inteligente y emocionalmente estable. Si logra llegar al Mundial 2026, sería su tercera participación consecutiva, un hito que pocos futbolistas tunecinos pueden presumir. Además, serviría como mentor de una nueva generación que busca seguir sus pasos en el fútbol europeo.
El futuro parece prometedor. Skhiri tiene contrato con el Eintracht Frankfurt hasta 2027, y mientras siga compitiendo en una liga tan exigente como la Bundesliga, sus posibilidades de mantenerse en la élite son altas. Túnez, por su parte, confía plenamente en su liderazgo. Con él en el campo, la selección juega con más orden, más calma y más confianza.
En definitiva, Ellyes Skhiri encarna la esencia del futbolista comprometido, de esos que no buscan portadas, sino resultados. Si el destino lo lleva a Norteamérica en 2026, su presencia será garantía de equilibrio, entrega y experiencia. Y quizás, solo quizás, el Mundial 2026 sea el torneo donde Túnez dé el salto histórico que tanto ha buscado.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR