El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
PODRÁ UN EQUIPO DE CONCACAF LLEGAR A SEMIFINALES?
Siempre soñamos con ver a una selección de nuestra región rompiéndola en un Mundial, verdad? La pregunta del millón rumbo al 2026 es: podrá un equipo de Concacaf llegar por fin a semifinales? Con el Mundial más grande de la historia en casa (México, EE.UU. y Canadá), la mesa está servida para hacer historia. En este artículo revisamos las probabilidades reales de nuestras selecciones, el rendimiento histórico, datos curiosos, talentos clave y qué tendría que pasar para que ese sueño se haga realidad. Pónganse cómodos, porque esto se pone bueno.
El historial de Concacaf en los Mundiales
Cómo nos ha ido hasta ahora?
Aunque somos una región futbolera, la historia no ha sido del todo amable con la Concacaf en los Mundiales. Hasta ahora, solo una selección llegó a semifinales: Estados Unidos en 1930, pero ese torneo tuvo un formato muy distinto al actual. Desde entonces, el techo ha sido cuartos de final: México en 1970 y 1986, y Costa Rica en 2014. Más allá de eso, nuestras selecciones han quedado fuera en octavos o fase de grupos.
Sin embargo, la región ha crecido. En la última década, equipos como Estados Unidos, México y Costa Rica han mostrado personalidad, y naciones como Canadá, Jamaica y Panamá vienen invirtiendo fuerte. El Mundial 2026, con 48 equipos y formato ampliado, podría abrir una puerta inesperada para que alguna selección local se cuele entre los 4 mejores.
EE.UU. – semifinalista en 1930
México – cuartos en 1970 y 1986
Costa Rica – cuartos en 2014 (cayó por penales)
Ningún equipo ha llegado a semis desde que existen los octavos
Concacaf suele llevar entre 3 y 5 equipos por torneo
El reto no es menor, pero con más cupos y el factor de localía, hay motivos para ilusionarse.
Quién tiene más chances en 2026?
Los candidatos que pueden romper la historia
Si hablamos de favoritos de Concacaf para hacer historia en 2026, hay tres claros nombres: Estados Unidos, México y Canadá. Estados Unidos llega con una generación dorada jugando en Europa: Christian Pulisic, Weston McKennie, Tyler Adams, Matt Turner… y además, juega en casa. El equipo norteamericano ha ganado experiencia en torneos como la Nations League y la Copa Oro, y sueña con repetir lo de 1930, pero esta vez con más peso.
México, por su parte, quiere quitarse la maldición del “quinto partido”. Aunque ha quedado eliminado en octavos desde 1994, tendrá el impulso de jugar en su tierra. Si logra recuperar su fútbol ofensivo, tiene con qué competir. Y ojo con Canadá: con Alphonso Davies, Jonathan David y una camada joven y rápida, podrían sorprender a más de uno. Ya dejaron buenas sensaciones en la eliminatoria y podrían explotar en el Mundial.
Estados Unidos – plantilla joven, localía, proyección
México – tradición, afición, presión positiva
Canadá – juventud, velocidad, hambre de gloria
Costa Rica y Jamaica – incógnitas con potencial
Honduras y Panamá – necesitan dar un salto de calidad
En este formato de 48 equipos, un equipo con buen rendimiento en fase de grupos podría tener un camino más accesible a cuartos. Y ahí, cualquier cosa puede pasar.
Qué tendría que pasar para lograrlo
Factores clave para una hazaña histórica
Llegar a semifinales no es solo cuestión de suerte. Hay ciertos factores que tendrían que alinearse para que una selección de Concacaf haga historia en 2026. El primero: una buena planificación táctica. Los equipos de la región deberán jugar con inteligencia, orden y mentalidad. El segundo: evitar a los gigantes europeos o sudamericanos hasta cuartos. El sorteo será clave.
También influirá el estado físico de los jugadores clave, la profundidad del plantel, y el manejo de la presión. Contar con un arquero que sea figura puede marcar la diferencia (como Keylor Navas en 2014). Y por supuesto, el factor emocional: jugar como locales, con estadios llenos apoyando, podría ser ese empujón extra que los lleve a lo más alto.
Evitar cruces con potencias hasta instancias finales
Tener un arquero en estado de gracia
Jugar con orden, intensidad y sin errores clave
Aprovechar la localía como ventaja anímica
Creer que es posible: mentalidad ganadora
No será fácil. Pero si alguna vez hubo una oportunidad real, es esta. Y si la historia se va a romper, que sea en casa, no?
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