El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
JAMES RODRÍGUEZ VA A JUGAR EL MUNDIAL 2026?
James Rodríguez es sinónimo de fútbol colombiano, magia zurda y goles inolvidables. Desde su explosión en Brasil 2014, el país cafetero no deja de preguntarse: ¿irá James al Mundial 2026? A sus 34 años, el zurdo de Cúcuta sigue siendo un referente para muchos, pero su presente es un cóctel de altibajos. En este artículo, te contamos todo lo que se sabe sobre su posible presencia en la próxima Copa del Mundo, incluyendo su rendimiento reciente, la competencia interna, datos curiosos y lo que piensan los expertos sobre su última gran cita con la historia.
El presente de James con Colombia
James Rodríguez debutó con la selección absoluta en 2011, y desde entonces se convirtió en uno de los íconos del fútbol colombiano. Con más de 90 partidos, múltiples asistencias y goles, su influencia en el equipo ha sido innegable. Sin embargo, en los últimos años, su presencia ha sido intermitente, marcada por lesiones, falta de continuidad en clubes y decisiones técnicas que lo han dejado fuera de varias convocatorias.
Estadísticas clave con la selección
Partidos jugados hasta octubre 2025: 98
Goles anotados: 27
Asistencias: 28
Participaciones en Mundiales: 2 (Brasil 2014, Rusia 2018)
Premios: Bota de Oro del Mundial 2014
En el ciclo hacia el Mundial 2026, James ha estado presente en algunos partidos de eliminatoria bajo el mando de Néstor Lorenzo, aunque su rol ha sido más de veterano que de protagonista absoluto. Aun así, cuando entra, marca diferencia con su visión de juego, precisión en pelotas paradas y liderazgo en el camerino.
La gran pregunta es si su físico aguantará hasta junio de 2026. La experiencia la tiene. El talento nunca se fue. Pero en un Mundial donde se exige intensidad y ritmo, ¿podrá James estar a la altura físicamente?
La nueva generación colombiana
El panorama actual del equipo colombiano es muy distinto al de 2014. Nombres como Luis Díaz, Jhon Arias, Jorge Carrascal y Yáser Asprilla han tomado protagonismo en el mediocampo ofensivo, dejando a James como un referente veterano, más cercano a un rol de mentor. Eso no significa que esté descartado, pero sí que su puesto ya no es intocable.
¿Quién compite por su lugar?
Luis Díaz (Liverpool): Explosivo, joven, desequilibrante. Es hoy por hoy el estandarte colombiano.
Jhon Arias (Fluminense): Inteligente tácticamente, con recorrido en ambas bandas.
Carrascal (Dínamo de Moscú): Creativo, atrevido, pero más irregular.
Yáser Asprilla (Watford): Futuro crack. Con 21 años, apunta a ser la próxima joya ofensiva.
Juan Fernando Quintero: Otro zurdo mágico que, como James, depende de su estado físico.
Frente a esta competencia, James tendría un rol más de guía y jugador de experiencia. El técnico podría usarlo como revulsivo o para momentos específicos del partido, especialmente si se necesita alguien con precisión quirúrgica en el último pase o en un tiro libre al ángulo en el minuto 89.
A su favor juega el respeto que genera en el grupo y la afición. Es un ídolo nacional, y su presencia, incluso como suplente, tiene peso emocional. Si llega bien al tramo final de las eliminatorias y suma minutos en su club, la posibilidad de verlo en Norteamérica es real.
¿Una última danza mundialista?
Pensar en James en 2026 es pensar en una despedida épica, una especie de “último baile” para el que muchos piden una oportunidad. Y razones no faltan: es el goleador histórico de Colombia en Mundiales, con 6 tantos (todos en 2014), y protagonista del momento más brillante de la historia reciente del fútbol colombiano.
Datos curiosos de James y los Mundiales
En Brasil 2014, anotó en todos los partidos hasta cuartos de final.
El gol de volea a Uruguay fue elegido el mejor del torneo y ganó el Premio Puskás ese año.
Es el único colombiano en ganar la Bota de Oro de un Mundial.
En Rusia 2018 llegó tocado físicamente, jugó poco y Colombia lo sintió: fue eliminado en octavos.
Ha sido capitán en múltiples partidos oficiales y amistosos.
Hoy juega en São Paulo FC de Brasil, donde ha recuperado algo de ritmo y continuidad. Si logra mantenerse sin lesiones y participa activamente en la Copa América 2024 y el resto de las eliminatorias, la idea de su convocatoria al Mundial deja de ser un sueño nostálgico para convertirse en una posibilidad concreta.
Colombia necesita líderes, y James, con sus altibajos, sigue siendo uno. Tal vez no sea titular indiscutible, pero tenerlo en el banquillo, listo para frotar la lámpara en el momento justo, podría marcar la diferencia en un torneo tan emocional como el Mundial. Sería la última función del mago. Y nadie quiere perdérsela.
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