Home » Copa Del Mundo 2026 »

LIBERATO CACACE VA A JUGAR EL MUNDIAL 2026?

Liberato Cacace se ha convertido en uno de los futbolistas más prometedores de Oceanía. Con su energía, técnica y mentalidad europea, representa una nueva generación de jugadores kiwis que buscan devolver a Nueva Zelanda al escenario mundialista. Pero la pregunta que flota entre los fanáticos es clara: ¿veremos a Cacace en el Mundial 2026? En este artículo exploramos su carrera, su presente en Europa, el estado actual de la selección neozelandesa y los datos que podrían confirmar su participación en la próxima Copa del Mundo.

De Wellington al fútbol europeo


Liberato Gianpaolo Cacace nació en Wellington, Nueva Zelanda, en 2000. De padre italiano y madre neozelandesa, su mezcla cultural lo marcó desde joven. Comenzó su carrera en el Wellington Phoenix, donde debutó profesionalmente en 2018, a los 17 años. Su velocidad, inteligencia táctica y capacidad para incorporarse al ataque lo convirtieron rápidamente en una promesa.


Durante sus primeras temporadas en la A-League, Cacace fue nombrado “Jugador joven del año” y “Mejor defensor sub-20”, distinciones que lo pusieron en el radar europeo. En 2020 dio el gran salto al Sint-Truiden de Bélgica, el mismo club donde otros talentos oceánicos habían intentado hacerse un lugar. No tardó mucho en adaptarse: su estilo agresivo pero ordenado llamó la atención de la Serie A italiana.


El salto a la Serie A


En 2022, Cacace firmó con el Empoli de Italia. Allí se ha consolidado como lateral izquierdo titular, destacando por su resistencia y su participación en ambos lados del campo. En la temporada 2023-2024 disputó más de 30 partidos, registrando un promedio de 1.8 intercepciones y 2.3 despejes por encuentro, además de aportar dos asistencias clave en la lucha por la permanencia.


  • Más de 100 partidos oficiales en Europa antes de los 25 años.

  • Promedio de 85% de efectividad en pases cortos.

  • Ha jugado más de 25 veces con la selección de Nueva Zelanda.

  • Reconocido por su capacidad de adaptación táctica: puede jugar como lateral o carrilero.


Este progreso lo coloca como uno de los futbolistas más importantes del país, junto con Chris Wood y Sarpreet Singh. Su presencia en Europa garantiza que llegue al 2026 con experiencia y madurez suficientes para ser una figura determinante.


Una selección joven con hambre de gloria


La selección de Nueva Zelanda, conocida como los “All Whites”, ha sido históricamente el gigante de Oceanía, pero desde el Mundial de 2010 no logra regresar a la máxima competencia. Con el cambio de formato y la ampliación a 48 equipos, las posibilidades aumentan, y la generación encabezada por Liberato Cacace quiere aprovecharlo.


El entrenador Darren Bazeley ha apostado por un estilo de juego más moderno, con salida limpia desde el fondo y laterales que aportan en ataque. En ese esquema, Cacace es esencial: su despliegue físico y lectura de juego le permiten ser el puente entre defensa y mediocampo.


Las estadísticas que respaldan su importancia


  • En los últimos 10 partidos con Nueva Zelanda, promedió 3.4 despejes, 2 intercepciones y 1 asistencia.

  • Tiene una efectividad del 79% en duelos defensivos ganados.

  • Fue titular en todos los encuentros de la eliminatoria de la OFC 2024.

  • Participó en la Copa de Naciones de la OFC 2024, donde Nueva Zelanda fue subcampeón.


Cacace no solo defiende, también impulsa al equipo hacia adelante. En varios encuentros ha sido el responsable de iniciar las jugadas de ataque, mostrando un entendimiento táctico más propio de ligas europeas que de la región oceánica.


La competencia en el camino al 2026


Nueva Zelanda es, en teoría, el favorito para representar a Oceanía, pero aún deberá superar el repechaje intercontinental. En la edición pasada, la selección cayó ante Costa Rica, y ese recuerdo sigue fresco. Sin embargo, la diferencia hoy es el nivel individual de sus jugadores: Cacace, Singh, Garbett y Stamenic juegan en Europa, lo que eleva la competitividad del grupo.


Según estadísticas de la OFC, Nueva Zelanda tiene un 70% de probabilidad de clasificar al Mundial 2026. Si eso se cumple, Cacace llegaría con 25 años, justo en la edad ideal para un lateral moderno: rápido, fuerte y con experiencia suficiente para rendir en grandes torneos.


El mundo del fútbol vive una espera llena de emoción. El Mundial 2026 se acerca y las selecciones pelean por su lugar en la cita más grande, donde cada partido define sueños y esperanzas de millones de hinchas.Con tres sedes —Estados Unidos, México y Canadá—, esta edición promete ser histórica: más equipos, más goles y una experiencia global única. Los entrenadores ajustan estrategias y los jugadores buscan su boleto al torneo más esperado.La cuenta regresiva ya empezó. Falta poco para que ruede la pelota y el mundo entero aguarda el momento en que comience una nueva historia.El Mundial está cerca… y la pasión ya se siente.

El mundo del fútbol vive una espera llena de emoción. El Mundial 2026 se acerca y las selecciones pelean por su lugar en la cita más grande, donde cada partido define sueños y esperanzas de millones de hinchas.Con tres sedes —Estados Unidos, México y Canadá—, esta edición promete ser histórica: más equipos, más goles y una experiencia global única. Los entrenadores ajustan estrategias y los jugadores buscan su boleto al torneo más esperado.La cuenta regresiva ya empezó. Falta poco para que ruede la pelota y el mundo entero aguarda el momento en que comience una nueva historia.El Mundial está cerca… y la pasión ya se siente.

Entre raíces italianas y sueños mundialistas


Más allá de sus estadísticas, Liberato Cacace tiene una historia personal interesante que lo hace aún más querido por los fanáticos. Su apellido italiano y su mentalidad oceánica crean una combinación única: pasión y disciplina.


Datos curiosos sobre Cacace


  • Su padre, Antonio Cacace, es un reconocido chef italiano que vive en Wellington.

  • Liberato es políglota: habla inglés, italiano y está aprendiendo español.

  • Admira a jugadores como Paolo Maldini y Andrew Robertson, a quienes estudia constantemente.

  • Es fanático del surf y suele entrenar en las playas de su ciudad natal cuando vuelve a Nueva Zelanda.


Fuera del campo, Cacace es tranquilo y reservado. No suele dar muchas entrevistas, pero en las pocas que ofrece siempre menciona su deseo de “poner a Nueva Zelanda en el mapa futbolístico mundial”. Ese compromiso con su país es lo que más inspira a la nueva generación de futbolistas kiwi.


¿Qué se espera de él rumbo al Mundial?


El Empoli ha sido un gran paso, pero todo apunta a que Cacace podría dar otro salto antes de 2026. Varios medios italianos han informado del interés de clubes como Fiorentina, Torino y Feyenoord, que buscan laterales jóvenes y disciplinados. Si se concreta ese cambio, llegaría al Mundial con mayor rodaje en competiciones europeas.


  • Tiene contrato con Empoli hasta 2026, pero podría salir antes si recibe una oferta importante.

  • Su valor de mercado actual ronda los 3 millones de euros.

  • A los 26 años, alcanzaría la madurez futbolística ideal para brillar en un Mundial.


En cuanto a su papel en la selección, todo indica que será titular indiscutido. Su aporte no solo se mide en defensa, sino también en el liderazgo silencioso que ejerce sobre los más jóvenes. Es de esos jugadores que inspiran con el ejemplo, sin necesidad de hablar demasiado.


Y si hablamos de posibilidades reales, la respuesta es sí: Liberato Cacace tiene todo para jugar el Mundial 2026. Su trayectoria ascendente, su condición física, su experiencia europea y su compromiso con la camiseta de Nueva Zelanda lo convierten en un nombre casi seguro en la lista final. Si los All Whites logran el boleto, Cacace será una de las caras visibles del sueño neozelandés en Norteamérica.


En un fútbol global donde las estrellas suelen venir de potencias tradicionales, ver a un jugador de Nueva Zelanda destacando en Europa es refrescante. Cacace representa ese espíritu luchador, la mezcla de humildad y ambición que define al futbolista oceánico moderno. Y si el destino lo lleva al Mundial, no solo será una recompensa personal, sino un orgullo para todo un país que vive el fútbol con pasión y esperanza.


APOSTA SEGURO ACA