El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
PODRÍA HABER SORPRESAS EN EL MUNDIAL 2026?
Si hay algo que nos encanta del fútbol es que nunca está escrito. Y en cada Copa del Mundo, siempre hay una historia que nadie vio venir: el Islandia de 2018, el Marruecos de 2022 o la Costa Rica de 2014. Para 2026, con más equipos, nuevas generaciones y un formato renovado, las sorpresas no solo son posibles, ¡son muy probables! En este artículo te contamos qué selecciones podrían romper quinielas, qué estadísticas lo respaldan y por qué este Mundial será el más impredecible de todos. Prepárate para conocer datos, curiosidades y razones por las que el torneo en Norteamérica podría volarnos la cabeza.
Más equipos, más sorpresas
El Mundial 2026 será el primero con 48 selecciones. Sí, 48. Esto no solo significa más partidos, sino más posibilidades para que selecciones menos tradicionales brillen. El formato cambia por completo: ahora serán 12 grupos de 4 equipos, avanzando los dos primeros y los 8 mejores terceros.
Qué significa esto en términos de sorpresas?
Más grupos = más probabilidades de que una “Cenicienta” se cuele a octavos o incluso más allá. Recordemos:
Marruecos llegó a semifinales en 2022 siendo la primera selección africana en lograrlo.
Croacia fue finalista en 2018 y semifinalista en 2022.
Costa Rica llegó a cuartos en 2014 dejando fuera a Italia e Inglaterra.
Este nuevo formato también reduce el margen de error para los gigantes. Un tropiezo en fase de grupos podría ser fatal. Y eso... ¡nos encanta!
Con más plazas para Asia, África y CONCACAF, las potencias tradicionales tendrán que bailar con rivales a los que quizás no conocen tan bien. Y ahí es donde las sorpresas florecen.
Candidatos a romper quinielas
Todos soñamos con ver a un “chico” tumbar a un “grande”. Y en 2026 hay varios equipos con perfil de sorpresa. Equipos con jóvenes talentos, hambre de gloria y procesos sólidos.
Quiénes podrían dar el batacazo?
Japón: Tras su gran papel en Qatar 2022, su generación sigue madurando. Juegan rápido, técnico y sin miedo.
Senegal: Si llega Sadio Mané en forma y con sus figuras europeas a tope, pueden llegar lejos.
Estados Unidos: Como anfitrión, y con una generación dorada (Pulisic, Reyna, Musah), puede romper moldes.
Uzbekistán: Sí, leíste bien. Si clasifican, tienen un proceso de menores sólido y un estilo ordenado.
Canadá: Alphonso Davies, Jonathan David y un grupo joven con hambre. En casa, pueden dar miedo.
A esto se suman posibles regresos de selecciones históricas como Egipto o Nigeria, que podrían volver con fuerza tras quedarse fuera de Qatar. Y ojo con Ecuador: su generación Sub-20 campeona ya empieza a consolidarse.
Con más partidos, más exposición y más plazas, todo está dado para que algún “tapado” se robe el show. Será África? Asia? CONCACAF? ¡A cruzar los dedos!
Lo impredecible: el nuevo estándar?
En el pasado, ganar un Mundial era casi exclusivo de un club de élite: Brasil, Alemania, Italia, Argentina, Francia. Pero eso está cambiando. El fútbol se ha globalizado, y ya no hay partidos fáciles. Los datos lo confirman.
Qué dicen las estadísticas?
Desde 2002, al menos una selección no favorita ha llegado a semifinales en 4 de los últimos 6 mundiales.
En Qatar 2022, solo 3 de los 8 clasificados a cuartos estaban entre los 10 favoritos según casas de apuestas.
Croacia eliminó a Brasil y Marruecos a Portugal. ¡Boom!
Además, el factor juventud será clave. Muchas selecciones están apostando por jugadores Sub-23 que llegarán en plenitud al 2026. Y los “grandes” no siempre saben manejar esa presión contra rivales que no tienen nada que perder.
También influye el clima y la geografía. Jugar en México, Estados Unidos y Canadá representa desafíos únicos: desde la altura del Estadio Azteca hasta el calor de Houston o el frío de Toronto.
Podría haber sorpresas? Más bien... cómo no habría? El Mundial 2026 está armado para el caos futbolero. Y en ese caos, nacen las leyendas.
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