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PUEDE FRANCIA LLEGAR A OCTAVOS DEL MUNDIAL 2024?

Descubre las probabilidades de que Francia avance a octavos de final en el torneo, incluyendo análisis táctico, plantilla y rivales.

Francia, tradicional potencia del fútbol internacional, llega al torneo 2024 con altas expectativas y una plantilla repleta de talento. Tras alcanzar la final en la Copa Mundial 2022, el equipo dirigido por Didier Deschamps ha mantenido una continuidad táctica y un núcleo de jugadores experimentados que les sitúa como uno de los favoritos a avanzar con solidez hacia fases finales. La pregunta de si Francia puede llegar a octavos es, por tanto, tanto lógica como estratégica: requiere evaluar su forma actual, los rivales en la fase de grupos y las decisiones tácticas que pueden marcar la diferencia.

Durante las etapas clasificatorias europeas, Francia mostró una solvencia abrumadora, liderando su grupo con amplio margen y registrando varios encuentros sin encajar goles. Con una generación dorada que mezcla líderes veteranos como Antoine Griezmann y Hugo Lloris con jóvenes destacados como Kylian Mbappé y Eduardo Camavinga, el equipo francés ha demostrado profundidad en todas las líneas, lo cual les proporciona tanto ofensiva explosiva como solidez táctica.

Los partidos previos al torneo también reflejan una preparación estratégica orientada a mantener la posesión, presión tras pérdida, y transiciones rápidas. Contra selecciones de primer nivel, Francia ha sabido competir incluso en contextos adversos, lo que refuerza su imagen de consistencia frente a rivales equivalentes o inferiores en la fase de grupos. Esta consistencia competitiva es un factor clave para proyectar sus posibilidades de clasificación a octavos.

En cuanto al sistema de juego, Deschamps ha demostrado flexibilidad. Aunque habitualmente se alinea con un 4-2-3-1, también ha utilizado sistemas con tres centrales o pressing alto según el rival. Esta adaptabilidad posiciona a Francia favorablemente ante contextos variados que pueden aparecer durante la fase de grupos, especialmente frente a equipos más replegados o de corte físico.

Además, la experiencia positiva en torneos recientes —semifinalista en la Euro 2016, campeón en el Mundial 2018, y subcampeón en el Mundial 2022— alimenta la confianza del grupo. Esta continuidad competitiva hace de Francia un conjunto tácticamente maduro y mentalmente fuerte. Son factores determinantes cuando se disputan plazas en liguillas donde un punto o diferencia de goles puede definir el avance.

Por tanto, analizando su rendimiento reciente, profundidad táctica y experiencia ganadora, Francia tiene sólidas posibilidades de avanzar a octavos. Todo dependerá de mantener esa consistencia en los tres partidos iniciales para asegurar una clasificación sin sobresaltos.

El camino de Francia hacia los octavos de final del torneo 2024 dependerá significativamente de la configuración de su grupo. El sorteo ha emparejado a la selección gala con tres equipos de perfiles distintos, lo que ofrece una variedad de retos tácticos y físicos. Evaluar la calidad de estos rivales y cómo se alinean frente a las fortalezas francesas es crucial para inferir sus opciones de superación de fase.

Supongamos que Francia comparte grupo con equipos como Austria, Polonia y un clasificado vía repesca (por ejemplo, Georgia o Gales). A pesar de que ninguno de estos oponentes se sitúa dentro del top cinco europeo, todos ellos presentan estilos de juego que podrían incomodar a Francia si existe exceso de confianza o se presentan bajas clave.

Austria, por ejemplo, es un equipo bien organizado y colectivo, con un bloque sólido y jugadores que destacan en la Bundesliga alemana. Su fortaleza física y capacidad para neutralizar a rivales superiores en el papel supondrá un primer test de resistencia para Francia. Aunque les falta pegada ofensiva, su capacidad de frustrar el ataque rival puede convertir este encuentro en uno de los más cerrados del grupo.

Polonia, en cambio, cuenta con una estrella reconocida como Robert Lewandowski. Aunque el resto del equipo no ofrece el mismo nivel individual que Francia, su experiencia en torneos importantes y saber competir bajo presión puede convertirse en un arma peligrosa. Francia deberá minimizar errores defensivos y aprovechar la movilidad de sus delanteros para abrir espacios frente a una línea defensiva robusta.

Respecto al tercer rival, presumiblemente un conjunto de menor ranking UEFA, el peligro reside típicamente en el exceso de confianza. Francia ya sufrió sorpresas en anteriores competiciones, como su temprana eliminación en la Euro 2021 frente a Suiza, lo que debería activar las alarmas en su preparación psicológica para evitar relajaciones.

El calendario y orden de los partidos también influye. Si Francia se enfrenta primero al rival más débil, puede obtener puntos clave y confianza desde el inicio. En caso contrario, un debut complicado puede obligar a cambiar de marcha más rápido.

Sin embargo, considerando el factor plantel, recursos tácticos y profundidad desde el banquillo, Francia parte con ventaja clara sobre sus posibles rivales. Tiene todo para liderar su grupo o, en el peor de los escenarios, posicionarse como uno de los mejores terceros. Ambas opciones les asegurarían un pase a octavos siempre y cuando mantengan regularidad mínima durante sus tres partidos iniciales.

En resumen, los rivales del grupo, aunque competitivos, no superan en plantilla o historial reciente a Francia. Por tanto, con planificación adecuada y sin subestimar adversarios, las posibilidades de clasificación a octavos son elevadas.

La pasión por el fútbol va más allá de los 90 minutos. Es emoción, identidad y sentimiento. Une generaciones, traspasa fronteras y convierte cada gol en una celebración colectiva. En cada cancha, desde los grandes estadios hasta los potreros, late el mismo corazón: el del amor por la pelota.El fútbol no solo se juega, se vive, se siente y se comparte. Porque detrás de cada camiseta, de cada cántico y de cada mirada al cielo, hay una historia, un sueño y una pasión que nunca muere.

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Definir si Francia alcanzará los octavos de final en 2024 exige observar no sólo la composición del grupo y la plantilla actual, sino también factores más amplios que inciden decisivamente en el rendimiento en torneos cortos. Estas variables incluyen la gestión física, la cohesión del grupo, decisiones arbitrales, y el rol desempeñado por sus principales figuras.

Uno de los factores clave será el estado de forma de sus estrellas. Jugadores como Kylian Mbappé, Antoine Griezmann y Aurélien Tchouaméni deben llegar en condiciones óptimas para marcar desequilibrio en zonas decisivas del campo. El control de las cargas físicas en sus respectivos clubes durante las semanas previas será esencial para evitar lesiones que limiten su uso en fases iniciales del torneo.

La cohesión táctica es otro aspecto determinante. Francia ha mantenido una base de jugadores desde su éxito en 2018, lo que ha permitido desarrollar automatismos en zonas claves: defensa central, mediocentro y transiciones ofensivas. La familiaridad entre jugadores mejora la toma de decisiones en contextos dinámicos y permite adaptar el juego sin necesidad de sobreexplicar el plan de partido.

También será crucial la profundidad del banquillo. La capacidad de Deschamps para introducir variantes efectivas en segunda parte puede decidir partidos cerrados. Con recursos como Kingsley Coman, Olivier Giroud o Theo Hernández, Francia posee alternativas confiables para modificar dinámicas de encuentro y proteger resultados favorables sin perder identidad.

El aspecto psicológico no debe subestimarse. Francia ha mostrado fortaleza mental en escenarios críticos, especialmente durante fases eliminatorias densas. Sin embargo, también ha pecado de exceso de confianza cuando enfrenta a rivales presumiblemente inferiores. El equilibrio emocional será fundamental en una fase de grupos donde el margen de error puede ser escaso.

Otro detalle relevante será la figura de Didier Deschamps en el banquillo. Su experiencia como campeón del mundo tanto como jugador como entrenador le dota de perspectiva para tomar decisiones tácticas eficaces bajo presión. Su perfil de liderazgo silencioso pero firme permite mantener unidos a vestuarios repletos de egos y mediatismo, un desafío común en selecciones con tanto talento.

Finalmente, deben considerarse factores externos como decisiones arbitrales, controles de VAR y el posible efecto de la afición contraria en escenarios hostiles. Aunque no se puede planificar estos elementos, la preparación mental y emocional ayuda a gestionar adversidades inesperadas.

En definitiva, si Francia mantiene la salud física de sus titulares, gestiona correctamente su rotación interna, y mantiene actitud competitiva constante, su clasificación a octavos de final es más que probable. La combinación de talento, experiencia y profundidad sitúa a los galos entre los equipos mejor preparados del torneo.

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