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PUEDE IRÁN LLEGAR A OCTAVOS DEL MUNDIAL?

Exploramos si la selección iraní puede avanzar a los octavos de final en una Copa del Mundo, analizando su historial, táctica y grupo.

¿Cuál es el historial mundialista de Irán?

La selección nacional de Irán ha sido una presencia regular en la Copa Mundial de la FIFA desde su primera aparición en 1978. Aunque el país ha logrado clasificarse en seis ocasiones (1978, 1998, 2006, 2014, 2018 y 2022), nunca ha logrado superar la fase de grupos y alcanzar los octavos de final. Este patrón histórico genera cierta cautela al plantear si Irán puede realmente aspirar a avanzar de ronda.

En las ediciones más recientes, particularmente en 2014 y 2018, Irán se mostró competitivo, especialmente en defensa. En el Mundial de Rusia 2018, por ejemplo, Irán estuvo cerca de clasificar en un difícil grupo junto a España, Portugal y Marruecos. Logró un empate 1-1 frente a Portugal y una victoria sobre Marruecos, terminando con cuatro puntos, una cifra que incluso en otros grupos podría haberles garantizado el pase a octavos.

La evolución del fútbol iraní ha sido notable. Combinan disciplina táctica con actuaciones cada vez más sólidas. Entrenadores extranjeros, como Carlos Queiroz, jugaron un rol clave en profesionalizar estructuras y crear una mentalidad de equipo compacta. En 2022, bajo el retorno de Queiroz, Irán nuevamente mostró flashes de competitividad, aunque enfrentó un grupo duro que incluía a Inglaterra, Estados Unidos y Gales.

Sin embargo, la falta de experiencia en partidos decisivos sigue siendo un factor a considerar. Jugadores que destacan en ligas europeos o asiáticos aún deben demostrar liderazgo continuado en estos escenarios de alta presión para cambiar el rumbo histórico de la “Team Melli”.

En resumen, Irán ha mostrado un desempeño cada vez más competitivo en torneos recientes, aunque hasta ahora ha carecido de la constancia necesaria para asegurar el pase a las rondas eliminatorias. Entender si esto puede cambiar requiere un análisis de la plantilla actual y las condiciones del grupo en el que se encuentren sorteados.

¿Qué tan fuerte es su plantilla actual?

El potencial de Irán para alcanzar los octavos de final en una Copa del Mundo depende en gran parte de su plantilla actual. En los últimos años, la selección iraní ha emergido como una de las más sólidas del continente asiático, con varios jugadores desempeñándose en ligas europeas y con una mezcla de juventud y experiencia que permite proyectar cierto optimismo.

En la portería, Alireza Beiranvand ha sido una figura fiable, conocido por su atajada de penal a Cristiano Ronaldo en 2018. En defensa, Milad Mohammadi y Majid Hosseini destacan por su solidez y capacidad de recuperación. El medio campo combina trabajo táctico con creatividad gracias a jugadores como Saeid Ezatolahi y Ehsan Hajsafi. Delante, Mehdi Taremi y Sardar Azmoun forman una dupla ofensiva temida, con historial goleador en clubes europeos como el FC Porto y Bayer Leverkusen, respectivamente.

Una de las grandes fortalezas del equipo es su disciplina táctica. Carlos Queiroz, que ha entrenado a la selección en varias etapas, inculcó una mentalidad defensiva ordenada, orientada a cerrar los espacios y aprovechar los contraataques. Esta estrategia ha permitido a Irán competir incluso contra selecciones consideradas superiores en teoría. En torneos anteriores, esta fórmula funcionó para sumar puntos valiosos, aunque no siempre suficientes para clasificar.

Un tema importante es la profundidad del banquillo. Aunque el once titular puede ser competitivo, las alternativas son más limitadas si se les compara con equipos europeos o sudamericanos. Las lesiones o suspensiones pueden mermar significativamente su capacidad para mantener el ritmo en los tres partidos de la fase de grupos.

Además, el desarrollo del fútbol iraní se ha acelerado, tanto en formación juvenil como en infraestructura, permitiendo nutrir a la selección con talentos emergentes. No obstante, la exposición internacional de estos jóvenes aún es limitada, y debe gestionarse su transición con cuidado si se espera que aporten valor en una campaña mundialista complicada.

En resumen, el equipo de Irán posee herramientas defensivas sólidas, delanteros con capacidad de definición y un cuerpo técnico experimentado en formatos de eliminación directa. Estas características, combinadas adecuadamente, podrían ser suficientes para aspirar a los octavos de final, dependiendo de factores externos como el sorteo grupal y el momento de forma individual.

La pasión por el fútbol va más allá de los 90 minutos. Es emoción, identidad y sentimiento. Une generaciones, traspasa fronteras y convierte cada gol en una celebración colectiva. En cada cancha, desde los grandes estadios hasta los potreros, late el mismo corazón: el del amor por la pelota.El fútbol no solo se juega, se vive, se siente y se comparte. Porque detrás de cada camiseta, de cada cántico y de cada mirada al cielo, hay una historia, un sueño y una pasión que nunca muere.

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¿Depende Irán de su grupo mundialista?

Definitivamente, las posibilidades de Irán para avanzar a octavos de final están íntimamente ligadas al sorteo grupal. Como selección del bombo asiático, Irán suele ser situado en grupos donde enfrenta a rivales de gran calibre provenientes de Europa, América del Sur o África. Esto ha sido una constante que condiciona su desempeño y planificación estratégica.

Por ejemplo, en el Mundial de 2018, Irán compartió grupo con Portugal, España y Marruecos. A pesar de la gran diferencia en valor de plantilla y experiencia internacional, lograron una victoria y un empate, y estuvieron a minutos de eliminar a Portugal gracias a una actuación defensiva meticulosa. Sin embargo, aún así no lograron pasar, lo que evidencia cuán crucial es el entorno competitivo del grupo.

En torneos como la Copa Mundial, el margen de error es mínimo. Si Irán cae en un grupo con dos selecciones del Top 15 del ranking FIFA, sus opciones se reducen considerablemente. Por el contrario, si el sorteo depara un grupo más equilibrado o con contendientes con menos historial exitoso en mundiales, las opciones de Irán de avanzar aumentan considerablemente.

Otro factor clave es el calendario de los partidos. En ocasiones anteriores, Irán ha enfrentado a rivales más accesibles en su último partido de grupo, lo que le permite llegar con posibilidades matemáticas a esa instancia. Esa planificación táctica aporta motivación e incrementa el nivel de concentración en cada partido.

Además del grupo, otros elementos como el clima, la sede geográfica del torneo y el respaldo institucional pueden incidir. Los mundiales en Asia o en regiones con condiciones similares a Irán (como fue Catar 2022) tienden a favorecer a la escuadra mediante una familiaridad ambiental y respaldo regional.

Mientras Irán siga perfilándose como una tercera o cuarta fuerza en sus grupos, dependerá de su capacidad para aprovechar oportunidades y cometer pocos errores. La clave para clasificar será sumar al menos un empate ante el rival más fuerte, ganar el duelo directo ante el contrincante similar y evitar una diferencia de goles negativa. A esto debe añadirse una preparación psicológica robusta, ya que el temor escénico es todavía una barrera para varias selecciones asiáticas.

En conclusión, Irán posee el nivel para competir en un grupo medio o relativamente equilibrado. Su clasificación a octavos no es imposible, pero está condicionada por el sorteo, el calendario y otras variables externas al desempeño puramente deportivo.

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