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PUEDE JORDANIA LLEGAR A CUARTOS EN LA COPA ASIÁTICA?
Jordania ha mostrado un fútbol competitivo en torneos recientes. ¿Tienen lo necesario para alcanzar los cuartos de final en la Copa Asiática?
¿Cómo ha sido el rendimiento reciente de Jordania?
La selección nacional de Jordania ha experimentado una evolución notable en las últimas décadas, convirtiéndose gradualmente en un contendiente respetable dentro del continente asiático. Aunque no cuenta con el mismo nivel de tradición futbolística que otras potencias de la región como Japón, Corea del Sur o Irán, el equipo jordano ha sabido competir con dignidad en escenarios importantes como la Copa Asiática.
En el pasado, Jordania ha alcanzado los cuartos de final de la Copa Asiática en dos ocasiones: en 2004 y en 2011. En ambas campañas, el conjunto sorprendió a rivales más fuertes gracias a su solidez defensiva, transiciones rápidas y un espíritu combativo. Esto ha generado esperanza entre sus aficionados de que, con la generación actual de futbolistas y una buena preparación táctica, puedan repetir —o incluso superar— esos logros.
En torneos recientes, Jordania ha mostrado cierta consistencia defensiva, pero ha tenido dificultades ante equipos con mayores recursos técnicos. Sin embargo, su rendimiento en la clasificación rumbo a cada edición del torneo y los amistosos internacionales han demostrado un crecimiento sostenido, especialmente bajo la dirección de entrenadores experimentados.
Además, el desarrollo del fútbol en Jordania se ha visto reforzado por una mejor infraestructura a nivel local, con clubes que contribuyen cada vez más al talento de la selección. La llegada de jugadores jóvenes con experiencia internacional también ha comenzado a marcar una diferencia en la competitividad del equipo.
Rendimiento en eliminatorias y torneos
En el proceso clasificatorio para la Copa Asiática 2023, Jordania completó una campaña sólida, manteniéndose invicta en la mayoría de sus partidos. Este rendimiento ha sido clave para generar optimismo dentro del cuerpo técnico y los seguidores del equipo. Los resultados ante selecciones del mismo nivel o incluso superiores han validado el proyecto deportivo en curso.
En la última edición de la Copa Asiática, disputada en 2019, Jordania dio una gran sorpresa al vencer a Australia 1-0 y empatar con Siria, avanzando primero en su grupo. Aunque fueron eliminados por penales por Vietnam en octavos de final, ese desempeño consolidó a Jordania como un rival difícil de superar en las fases iniciales.
En resumen, el rendimiento reciente de Jordania indica que, si se mantiene el ritmo y se optimizan los recursos a su disposición, no es descabellado pensar en una nueva clasificación a los cuartos de final.
¿Cuáles son las fortalezas tácticas de Jordania?
El seleccionador actual ha construido un equipo basado en la disciplina táctica, la solidez defensiva y la adaptación de su esquema de juego según el rival. Jordania suele trabajar con un bloque medio-bajo bien estructurado, con líneas compactas que obligan a sus rivales a buscar espacios por fuera y dificultan los ataques centrales.
Una de sus principales fortalezas es la capacidad de mantener la concentración defensiva durante largos tramos del partido. Esto se ve respaldado por defensores experimentados y mediocampistas con un fuerte sentido posicional. Además, el arquero titular ha sido una de las figuras destacadas, brindando confianza bajo los tres palos.
En ataque, Jordania se apoya en transiciones rápidas lideradas por extremos veloces y un delantero centro capaz de fijar centrales. Aunque no siempre logran ser contundentes en el último tercio, aprovechan bien los balones detenidos, con una alta eficacia en tiros libres y córners debido a su buen juego aéreo.
Limitaciones en la creación ofensiva
Uno de los principales obstáculos que enfrenta Jordania en su lucha por avanzar en el torneo es la limitada creatividad ofensiva desde el medio campo. La ausencia de un verdadero '10' o un mediapunta con capacidad para romper líneas defensivas con pases filtrados ha dificultado la generación de ocasiones de gol frente a defensas bien plantadas.
Asimismo, en partidos donde el rival cede el balón y se repliega, Jordania ha demostrado cierta dificultad para asumir el protagonismo. Esto se traduce en posesiones estériles o transiciones ofensivas poco efectivas, lo cual limita su poder de sorpresa en encuentros cerrados.
También ha habido cuestionamientos en torno a la profundidad del banquillo. Si bien el once titular ha logrado competir al nivel exigido, las sustituciones no siempre marcan una diferencia significativa, lo cual podría ser determinante en los tramos finales del torneo, especialmente si hay lesiones o suspensiones.
Capacidades estratégicas del cuerpo técnico
El cuerpo técnico ha demostrado una gran capacidad de análisis del rival y ha sabido ajustar la disposición táctica de manera efectiva durante los partidos. En encuentros recientes, se ha visto a Jordania iniciar con un sistema 4-2-3-1 y adaptarse a un 5-4-1 cuando el rival presiona alto, buscando reforzar la zaga y aprovechar los contraataques.
Estos planteamientos dinámicos ofrecen flexibilidad y han sido fundamentales para competir contra equipos más técnicos. No obstante, este enfoque requiere un alto grado de entendimiento táctico por parte de todos los jugadores, lo cual demanda consistencia en las convocatorias y una comunicación constante dentro del campo.
En conclusión, las fortalezas tácticas de Jordania podrían llevarlos lejos si se mantienen firmes en su modelo de juego. Sin embargo, será necesario mejorar en la generación ofensiva y profundizar el nivel del plantel para aspirar con mayor legitimidad a los cuartos de final.
¿A qué rivales podría enfrentarse Jordania?
Avanzar a los cuartos de final no solo depende del rendimiento intrínseco de Jordania, sino también de los posibles enfrentamientos en los cruces. En la Copa Asiática, el sorteo de grupos y el rendimiento de los terceros clasificados pueden causar emparejamientos imprevistos desde octavos de final.
En general, si Jordania logra avanzar en segunda posición o como uno de los mejores terceros equipos, podría enfrentar a selecciones potentes como Corea del Sur, Arabia Saudita o Uzbekistán en los octavos. Aun así, hay otros conjuntos más parejos como Palestina, Bahréin u Omán que podrían igualar las condiciones del cruce, dando a Jordania un camino menos arduo hacia cuartos.
Análisis comparativo con equipos del grupo
En la fase de grupos, Jordania usualmente comparte zona con al menos una selección tradicionalmente dominante, lo cual influye en sus posibilidades de clasificación directa. Saber gestionar estos partidos —especialmente asegurando resultados positivos ante los rivales más asequibles— se vuelve esencial para obtener buenos puntos y pasar de ronda.
Su historial ante selecciones similares en ranking FIFA muestra resultados mixtos, pero con tendencia positiva en los últimos años. El equipo jordano ha mostrado madurez en encuentros decisivos, lo cual es una buena señal al considerar sus opciones en partidos cerrados y definitorios del torneo.
La clave estará en el rendimiento colectivo en momentos de alta presión. Si logran mantener la compostura y ejecutar su plan de juego con eficacia, las posibilidades de triunfo ante rivales de nivel medio-alto aumentan de forma significativa.
¿Qué necesita Jordania para llegar a cuartos?
Para que Jordania alcance los cuartos de final de la Copa Asiática, deberá combinar varios factores: un rendimiento sólido en la fase de grupos, buena lectura táctica del cuerpo técnico, y un desempeño individual destacado de sus principales figuras.
Adicionalmente, la gestión emocional será un componente clave. Los partidos de eliminación directa suelen definirse por detalles mínimos. La experiencia acumulada de jugadores veteranos será fundamental, junto con un estado físico óptimo para resistir el esfuerzo acumulado del torneo.
Además, cualquier lesión o sanción puede afectar el rendimiento global de la plantilla, por lo que la profundidad del equipo tendrá un peso decisivo. Si el cuerpo técnico encuentra variantes desde el banco y puede evitar la dependencia de pocos futbolistas clave, las expectativas se incrementan sustancialmente.
Por último, el factor anímico y la cohesión grupal también influirán. Jordania ha demostrado anteriormente que, cuando logra sincronizar su esfuerzo colectivo, puede superar desafíos complejos y sorprender en los partidos decisivos. Si logran repetir ese tipo de actuaciones, los cuartos de final están definitivamente al alcance.
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