El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
PUEDE PARAGUAY LLEGAR A CUARTOS EN LA COPA
Analizamos las posibilidades de Paraguay de avanzar hasta los cuartos de final, evaluando su historial, talento actual y competencia.
Paraguay cuenta con una rica tradición futbolística en América del Sur. Su selección nacional ha tenido actuaciones notables, especialmente en torneos como la Copa América y la Copa Mundial de la FIFA. Uno de los momentos más recordados fue su llegada a los cuartos de final en la Copa Mundial de 2010 en Sudáfrica, donde cayó ante España, el eventual campeón.
A nivel regional, Paraguay ha ganado la Copa América en dos ocasiones (1953 y 1979) y ha sido subcampeón en varias otras ediciones. Su competitividad se ha basado tradicionalmente en una defensa sólida y un espíritu combativo.
En la clasificación mundial de selecciones de la FIFA, Paraguay ha mostrado altibajos, oscilando entre los 20 y 80 mejores del mundo en diferentes años. Aunque actualmente lucha por posicionarse entre las selecciones más fuertes del continente, su historia demuestra capacidad para sorprender.
A nivel de clubes, la liga paraguaya ha producido figuras que han brillado tanto local como internacionalmente. Equipos como Olimpia y Cerro Porteño tienen trayectoria en competiciones continentales, y han nutrido a la selección con talento local.
A pesar de los desafíos, los éxitos pasados de Paraguay sirven como referencia y motivación. La presión por recuperar ese protagonismo histórico podría ser un impulso decisivo para avanzar a etapas importantes como los cuartos de final en una competencia internacional.
La selección paraguaya cuenta actualmente con una mezcla interesante de experiencia y juventud. Jugadores como Gustavo Gómez (Palmeiras), capitán y pilar de la defensa, representan liderazgo y solidez en el campo. En el medio campo, jugadores como Matías Rojas y Miguel Almirón han aportado creatividad y dinamismo, destacando tanto en clubes sudamericanos como en Europa.
En ataque, figuras como Julio Enciso, del Brighton & Hove Albion en la Premier League, aportan velocidad y desequilibrio. Esta nueva generación muestra una técnica más depurada, en contraste con el estilo físico y defensivo que caracterizó a Paraguay en décadas anteriores.
La dirección técnica, encabezada por profesionales experimentados, también influye en el posible rendimiento. La planificación táctica y la capacidad de adaptación serán claves. El cuerpo técnico se enfoca actualmente en reforzar la vida de grupo, mantener la competitividad en las Eliminatorias, y preparar amistosos exigentes que ayuden a medir el nivel del equipo frente a selecciones top.
Además, varios jóvenes talentos emergen desde las categorías inferiores, incluyendo jugadores en clubes europeos, lo cual proporciona un banco profundo para enfrentar distintas instancias. La mentalidad de los futbolistas, que actúan en diferentes ligas del mundo, sugiere una mayor madurez competitiva.
Sin embargo, la consistencia sigue siendo un desafío. Paraguay necesita mantener un rendimiento sostenido para consolidarse como contendiente regular a fases avanzadas. Un plantel balanceado y un proyecto técnico coherente pueden marcar la diferencia.
La posibilidad de que Paraguay llegue a cuartos de final en un torneo internacional, como la Copa América o la Copa Mundial de la FIFA, depende de diversos factores que combinan estadísticas, contexto actual y análisis táctico.
En términos de precedentes, Paraguay ha alcanzado los cuartos de final en cinco ediciones recientes de la Copa América (1997, 1999, 2004, 2007, 2015). Su más destacada participación reciente fue en 2011, cuando llegó a la final. Esto sugiere que, al menos a nivel continental, sí cuenta con los recursos para posicionarse entre los ocho mejores.
No obstante, el entorno competitivo actual es más exigente. Las selecciones de Brasil, Argentina y Uruguay presentan plantillas sólidas, mientras que equipos como Colombia, Ecuador y Chile también compiten a alto nivel. En este contexto, Paraguay necesita lograr un rendimiento estratégico, con pocas fallas defensivas y la capacidad de aprovechar oportunidades ofensivas limitadas.
Estadísticamente, los modelos predictivos otorgan a Paraguay una probabilidad media-baja (entre 20% y 35% en función del grupo y torneo) de alcanzar los cuartos. Esta probabilidad puede aumentar si logra evitar lesiones clave, fortalecer la cohesión táctica y mantener la intensidad física durante la fase de grupos.
Los cruces eliminatorios también juegan un papel crucial. Un buen sorteo puede poner a Paraguay ante rivales accesibles, mientras que un emparejamiento con las potencias sudamericanas reduciría considerablemente sus opciones. La preparación psicológica del equipo también influye: afrontar penales, remontadas o partidos cerrados requiere gran temple.
En resumen, si bien alcanzar los cuartos de final no es garantía, sí es una meta posible para Paraguay bajo la combinación adecuada de factores deportivos, estratégicos y contextuales. Las probabilidades cambian de torneo en torneo, pero la base para lograrlo está presente.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR