El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
POSIBILIDADES DE UCRANIA DE LLEGAR A CUARTOS
Exploramos las oportunidades de Ucrania para avanzar hasta cuartos de final, considerando su plantilla, rivales y rendimiento.
Fortalezas actuales del equipo ucraniano
En los últimos años, la selección de Ucrania ha mostrado un progreso notable tanto a nivel táctico como institucional. Desde el punto de vista de la plantilla, el equipo se beneficia de una combinación de jóvenes talentos y jugadores experimentados que militan en algunas de las ligas más competitivas de Europa. Figuras como Oleksandr Zinchenko (Arsenal), Mykhailo Mudryk (Chelsea) y Ruslan Malinovskyi (Genoa) brindan calidad técnica y versatilidad al conjunto nacional.
Una de las principales fortalezas de Ucrania es su cohesión colectiva. A diferencia de otros equipos que dependen en exceso de individualidades, el conjunto ucraniano ha creado una identidad de juego basada en la solidez defensiva, la presión alta en el medio campo y transiciones ofensivas rápidas. Esto le permite adaptarse a diferentes estilos de rivales sin perder competitividad.
Además, el técnico Serhiy Rebrov ha demostrado ser tácticamente astuto, mostrando flexibilidad para cambiar el esquema de juego según las necesidades del encuentro. Su enfoque pragmático pero moderno ayuda a Ucrania a mantenerse organizada, incluso frente a equipos superiores en el papel.
En cuanto al rendimiento reciente, Ucrania logró clasificarse a la Euro 2024 superando una fase complicada con rivales como Italia e Inglaterra. Este proceso clasificatorio evidenció su capacidad para competir al más alto nivel, sacando resultados importantes tanto de local como de visitante.
A nivel de infraestructura, el fútbol ucraniano también se ha beneficiado del crecimiento en inversión en categorías inferiores y la experiencia internacional de sus jóvenes, muchos de los cuales ya juegan regularmente en equipos de primera línea europea.
Ucrania también presenta una fortaleza emocional considerable. La situación sociopolítica del país ha unido al grupo, dotándolo de un fuerte sentido de propósito. Este aspecto humaniza y motiva al plantel, imprimiéndole una fuerza psicológica que puede marcar la diferencia en partidos cerrados o de eliminación directa.
Por último, el sorteo de la fase final también podría favorecer a Ucrania, dependiendo de su posición final en la fase de grupos. Si logran evitar rivales históricos en octavos, sus opciones de clasificar a cuartos se incrementan sustancialmente. Todo dependerá del desarrollo preciso del cuadro de eliminación y del desempeño puntual del equipo en cada instancia.
En resumen, la fortaleza de Ucrania radica en la cohesión, la calidad técnica de jugadores clave, y la motivación interna fruto del contexto nacional. Todos estos factores la convierten en una selección competitiva con posibilidades reales de llegar a los cuartos de final.
Probabilidades en eliminación directa
Una vez superada la fase de grupos, el torneo entra en su etapa más exigente: la eliminación directa. En este contexto, Ucrania no solo debe demostrar capacidades tácticas y físicas superiores, sino también mantener una fortaleza mental difícil de sostener frente a la presión.
Históricamente, Ucrania ha tenido rendimientos variables en fases eliminatorias. En la Euro 2020, logró alcanzar los cuartos de final, derrotando a Suecia en octavos tras un partido muy disputado. Esta experiencia reciente sirve como un referente claro de que el equipo está capacitado para gestionar encuentros de vida o muerte.
Sin embargo, las estadísticas no siempre acompañan. Muchos de los rivales posibles que Ucrania podría enfrentar en octavos —Francia, Alemania, Bélgica o Portugal— representan desafíos muy superiores en cuanto a plantilla y experiencia. Aunque Ucrania puede plantar cara, sería considerado el “underdog” en la mayoría de los emparejamientos.
Al analizar tácticamente el comportamiento de Ucrania en partidos cerrados, se observa una tendencia prudente: formaciones 4-3-3 o 4-2-3-1, línea defensiva compacta, y prioridad por las zonas centrales. Esta estrategia permite aguantar ante rivales dominantes, pero requiere máxima precisión para aprovechar balones detenidos o pérdidas rivales.
El rendimiento del guardameta Andriy Lunin (Real Madrid) es otro factor crítico. Su seguridad bajo los tres palos puede marcar la diferencia en una tanda de penaltis o mantener al equipo en juego durante momentos difíciles. Del mismo modo, los relevos aportados desde el banquillo —jugadores como Viktor Tsyhankov o Roman Yaremchuk— pueden desatascar el partido cuando el once inicial no encuentra soluciones.
Otro aspecto clave es el rendimiento físico del plantel. Torneos cortos como la Euro exigen una excelente preparación atlética para mantener niveles de alta intensidad cada tres o cuatro días. Ucrania tiende a sufrir en los tramos finales, por lo que la gestión física proactiva será esencial para avanzar en rondas sucesivas.
El sorteo también influye significativamente. Entrar al cruce de octavos como segundo de grupo puede llevar a un enfrentamiento más accesible que si avanza como mejor tercero o como primero dependiendo del grupo. En este sentido, la clasificación estratégica es importante.
Por lo tanto, aunque las probabilidades en cruces directos no están completamente a su favor, Ucrania puede buscar la sorpresa. No sería descabellado imaginar una victoria por margen mínimo o incluso un pase por penaltis, apoyado en una defensa ordenada y una oportuna acción ofensiva.
En conclusión, las posibilidades de Ucrania de avanzar a cuartos pasan por una combinación de factores tácticos, preparación física, equilibrio mental y algo de fortuna en el sorteo del cuadro final. No son favoritos en teoría, pero tampoco hay que descartarlos.
Factores externos y condicionantes
Más allá de lo estrictamente deportivo, existen varios factores externos que pueden influir positiva o negativamente en las posibilidades de Ucrania de avanzar hasta los cuartos de final. Entre ellos destacan el estado emocional del equipo, el entorno político-social del país y la preparación logística para encarar un campeonato de alta exigencia.
El conflicto bélico en Ucrania ha generado un impacto emocional singular en los jugadores. Muchos de ellos han utilizado los partidos internacionales como plataforma para elevar la moral del país, lo cual refuerza la motivación interna. No obstante, este mismo factor puede generar tensiones psicológicas si los resultados no acompañan desde el comienzo del torneo.
Otro elemento a tener en cuenta es el apoyo del público. En diversas sedes internacionales, Ucrania ha recibido apoyo significativo de la diáspora ucraniana y de simpatizantes neutrales. Este aliento puede ser una fuente extra de empuje, especialmente en instancias clave como octavos o cuartos de final. La conexión emocional entre jugadores y aficionados se refuerza en cada encuentro.
Tampoco se puede ignorar la preparación logística. Viajes, concentración, alimentación y descanso son aspectos que deben manejarse con alta eficacia para competir en igualdad de condiciones. Cualquier desajuste, dado el nivel de exigencia de los torneos contemporáneos, puede representar una desventaja considerable a partir de octavos.
El cuerpo técnico juega un papel determinante también fuera del campo. La lectura táctica acertada de los partidos, la gestión de los cambios y la capacidad de adaptar el plan según el desarrollo del encuentro son fundamentales. Rebrov ha demostrado solvencia en escenarios de presión, lo cual constituye un activo importante.
En cuanto a las lesiones, Ucrania ha sido históricamente golpeada por bajas claves en momentos críticos. La conservación física de sus principales figuras será vital. Centros médicos modernos, entrenamientos personalizados y una rotación inteligente del plantel ayudarán a minimizar el riesgo de ausencias relevantes en partidos decisivos.
El factor arbitral y el VAR no deben descartarse. Aunque el nivel de arbitraje es alto en eventos UEFA, decisiones polémicas pueden alterar el curso de un partido. Ucrania deberá mantener la compostura emocional ante cualquier posible adversidad arbitral para no perder su enfoque estratégico.
Finalmente, hay que considerar las condiciones climáticas y de terreno de juego. Algunos estadios presentan césped rápido o climas húmedos que pueden no favorecer el estilo de juego ucraniano basado en pases precisos y circulación controlada del balón. La adaptación rápida será determinante.
En definitiva, mientras que el destino deportivo de Ucrania depende principalmente de su rendimiento, una amplia gama de factores externos podría influir positiva o negativamente en sus opciones de llegar a cuartos. La gestión integral del entorno será igual de esencial que la preparación futbolística.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR