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RODRIGO DE PAUL VA A JUGAR EL MUNDIAL 2026?

Rodrigo De Paul se ha convertido en un emblema de la Selección Argentina. Desde su irrupción bajo el mando de Lionel Scaloni, su energía, carácter y fidelidad lo transformaron en uno de los jugadores más queridos por la hinchada. A pocos meses del cierre de las Eliminatorias Sudamericanas y con el Mundial 2026 en el horizonte, surge la gran pregunta: ¿estará Rodrigo De Paul en la lista definitiva rumbo a Norteamérica? En este artículo te contamos cómo está hoy, qué dicen los números, cómo evolucionó su juego y por qué su figura sigue siendo clave tanto dentro como fuera de la cancha.

El presente de Rodrigo De Paul en el Atlético y la Selección


Rodrigo De Paul vive uno de los momentos más completos de su carrera. A sus 31 años, combina madurez futbolística, inteligencia táctica y una fortaleza mental que lo mantiene en la élite del fútbol europeo. En el Atlético de Madrid se ha ganado la confianza plena de Diego Simeone, consolidándose como un mediocampista total: capaz de marcar, crear, y sostener el ritmo de un partido durante 90 minutos.


Sus números en la temporada 2024-2025


Los datos confirman su vigencia. En la temporada 2024-2025, De Paul acumula 43 partidos jugados entre Liga, Champions y Copa del Rey. Con 6 goles, 11 asistencias y un promedio de 3.1 recuperaciones por encuentro, su influencia en el mediocampo colchonero es innegable. Además, registra un 89% de precisión en pases, siendo uno de los mejores de LaLiga en ese rubro.


  • Partidos jugados: 43

  • Goles: 6

  • Asistencias: 11

  • Pases acertados: 89%

  • Balones recuperados por partido: 3.1


Pero más allá de los números, su verdadero valor radica en su liderazgo. De Paul es un jugador que empuja al grupo, que contagia energía y que nunca baja los brazos. En cada entrenamiento y en cada partido, transmite ese fuego competitivo que se volvió sello distintivo de la Scaloneta.


Su conexión con Scaloni y la Selección


En la Selección Argentina, De Paul sigue siendo intocable. Scaloni lo considera una extensión del cuerpo técnico dentro del campo. Desde la Copa América 2021, donde fue pieza clave en la final ante Brasil, hasta la conquista del Mundial 2022, su presencia se volvió sinónimo de equilibrio. En las actuales Eliminatorias rumbo a 2026, jugó 9 de los 10 partidos disputados, registrando una asistencia cada 180 minutos y un promedio de 11.2 km recorridos por encuentro.


  • Partidos jugados con Argentina (2023-2025): 18

  • Asistencias: 7

  • Recuperaciones promedio: 5.9 por partido

  • Porcentaje de pases hacia adelante: 82%


Su sociedad con Messi sigue siendo uno de los motores emocionales y tácticos del equipo. Cuando Leo tiene la pelota, De Paul se mueve para ofrecerle pase, protegerlo o presionar al rival. Es más que un compañero: es su escudo y su cómplice futbolístico.


En definitiva, el presente de De Paul es sólido. No solo llega con ritmo competitivo, sino también con la motivación de seguir escribiendo historia con la camiseta albiceleste. Todo apunta a que su liderazgo será clave en la defensa del título mundial.


De jugador revulsivo a referente mundial


Pocos futbolistas argentinos han tenido una evolución tan marcada como la de Rodrigo De Paul. De aquel joven ofensivo en Racing Club a este todoterreno que domina el mediocampo europeo, su transformación es producto del trabajo y la constancia. Su paso por Udinese fue clave: allí aprendió a ser disciplinado, táctico y a leer los tiempos del partido como un veterano.


La metamorfosis futbolística


Cuando Scaloni tomó el mando de la Selección, encontró en De Paul a un jugador versátil capaz de sostener la intensidad en ambas áreas. Su evolución se aceleró tras la Copa América 2019, donde empezó a destacarse por su entrega. En la Copa América 2021 ya era un líder natural, y en el Mundial de Qatar 2022 se consagró como uno de los engranajes más confiables del mediocampo campeón.


  • Recorridos promedio en Qatar: 12.1 km por partido (top 3 del torneo).

  • Recuperaciones totales: 39, máximo de Argentina.

  • Pases progresivos: 71, segundo detrás de Messi.

  • Entradas exitosas: 81%.


Estos datos ilustran por qué su presencia fue vital en el equilibrio entre defensa y ataque. Mientras otros mediocampistas se especializan en un rol, De Paul domina varios. Puede ser interior, doble cinco, o incluso volante por derecha en sistemas más ofensivos. Su inteligencia táctica lo convierte en un comodín.


El liderazgo invisible


Dentro del grupo, De Paul es pura energía. En las concentraciones, motiva, anima y mantiene el ambiente positivo. En los momentos tensos, es el primero en abrazar a sus compañeros o en reclamar justicia al árbitro. Messi lo definió como “el motor del equipo”, y no exagera: su liderazgo no depende del brazalete, sino de su presencia constante y contagiosa.


Incluso fuera de la cancha, su influencia se siente. En redes sociales, su figura es sinónimo de pasión y humor. Los hinchas lo han adoptado como un representante de la garra argentina moderna: carismático, cercano y competitivo. De hecho, en varias encuestas de la AFA Fan Zone, fue elegido entre los tres jugadores más queridos del plantel, junto a Messi y Dibu Martínez.


Momentos que marcaron su legado


Hay momentos que definen una carrera. En el caso de De Paul, uno de ellos fue la semifinal de la Copa América 2021 ante Colombia, donde marcó un golazo tras un pase largo de Messi. Otro, su performance ante Países Bajos en Qatar, donde jugó infiltrado y aún así corrió más de 11 kilómetros. Su resiliencia, su manera de no rendirse nunca, lo convirtieron en ejemplo para las nuevas generaciones.


Su historia es la de un jugador que aprendió a adaptarse, a dejar el ego de lado y a entender que la gloria colectiva vale más que el brillo individual. Por eso, hoy es uno de los símbolos del nuevo ADN argentino: humildad, trabajo y fe inquebrantable.


El mundo del fútbol vive una espera llena de emoción. El Mundial 2026 se acerca y las selecciones pelean por su lugar en la cita más grande, donde cada partido define sueños y esperanzas de millones de hinchas.Con tres sedes —Estados Unidos, México y Canadá—, esta edición promete ser histórica: más equipos, más goles y una experiencia global única. Los entrenadores ajustan estrategias y los jugadores buscan su boleto al torneo más esperado.La cuenta regresiva ya empezó. Falta poco para que ruede la pelota y el mundo entero aguarda el momento en que comience una nueva historia.El Mundial está cerca… y la pasión ya se siente.

El mundo del fútbol vive una espera llena de emoción. El Mundial 2026 se acerca y las selecciones pelean por su lugar en la cita más grande, donde cada partido define sueños y esperanzas de millones de hinchas.Con tres sedes —Estados Unidos, México y Canadá—, esta edición promete ser histórica: más equipos, más goles y una experiencia global única. Los entrenadores ajustan estrategias y los jugadores buscan su boleto al torneo más esperado.La cuenta regresiva ya empezó. Falta poco para que ruede la pelota y el mundo entero aguarda el momento en que comience una nueva historia.El Mundial está cerca… y la pasión ya se siente.

¿Llegará Rodrigo De Paul al Mundial de Norteamérica?


Con la mira puesta en 2026, la gran incógnita es si Rodrigo De Paul estará entre los elegidos de Scaloni. Todo indica que sí. Llegaría con 32 años, una edad ideal para un mediocampista con su estilo y preparación física. Si mantiene su ritmo actual y evita lesiones, su lugar parece asegurado.


Argumentos a favor


  • Constancia: mantiene un promedio de 40 partidos por temporada desde 2019.

  • Salud física: sin lesiones graves en más de cinco años.

  • Versatilidad táctica: puede jugar en tres posiciones diferentes.

  • Experiencia en torneos grandes: campeón del mundo y de América.


Además, Scaloni confía plenamente en su madurez y su capacidad de liderazgo. El DT busca mantener la base campeona, y De Paul es parte esencial de esa estructura emocional. Su entendimiento con Messi, Enzo Fernández y Mac Allister es casi telepático. En los entrenamientos, su voz guía a los más jóvenes y su ejemplo marca el camino.


Desafíos en el camino


Por supuesto, el fútbol no ofrece garantías. De Paul deberá mantener su forma física y adaptarse a posibles cambios tácticos. Con la llegada de nuevos talentos como Valentín Barco, Garnacho y Soulé, el mediocampo argentino se vuelve más competitivo. Sin embargo, su experiencia será un valor diferencial. En un Mundial de 48 equipos, con un calendario extenso, la jerarquía y el temple serán fundamentales, y De Paul tiene ambas cosas de sobra.


Proyecciones y legado


Si llega a jugar el Mundial 2026, De Paul alcanzará los 100 partidos con la Selección Argentina, una cifra que solo un puñado de leyendas logró. Su sueño es cerrar el ciclo junto a Messi y el núcleo campeón, defendiendo la corona obtenida en Qatar. Pero más allá de títulos, su legado ya está asegurado: es el símbolo de una generación que recuperó la identidad del fútbol argentino.


Como él mismo declaró recientemente: “Mientras me sienta bien y pueda dejar todo por esta camiseta, voy a estar disponible”. Y conociendo su mentalidad, nadie duda que cumplirá esa promesa. El Mundial 2026 lo espera, y De Paul parece listo para afrontarlo con la misma pasión que lo llevó a la gloria.


En definitiva, Rodrigo De Paul no solo tiene chances de jugar el Mundial 2026: tiene todas las condiciones para ser nuevamente el corazón de una Selección que sigue soñando despierta. Su historia combina talento, sacrificio y emoción. Si el fútbol recompensa a los que nunca se rinden, De Paul ya tiene su boleto asegurado a Norteamérica.


APOSTA SEGURO ACA