El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
HABRÁ SELECCIONES QUE APUESTEN POR EL FÚTBOL DEFENSIVO?
El fútbol evoluciona, pero hay algo que nunca cambia: el debate entre atacar o defender. De cara al Mundial 2026, muchos se preguntan si veremos selecciones que se atrevan a encerrarse atrás, jugar al contragolpe y confiar en su solidez táctica. En este artículo exploramos qué equipos podrían apostar por el fútbol defensivo, por qué esa estrategia sigue siendo efectiva y cómo las estadísticas recientes demuestran que “defender bien” puede seguir siendo sinónimo de ganar.
El resurgir del fútbol defensivo
Durante años, el fútbol ofensivo ha sido el centro de atención. Las selecciones que dominan el balón y atacan constantemente suelen acaparar los reflectores. Sin embargo, el Mundial de Catar 2022 demostró que las defensas bien organizadas pueden frenar incluso a las potencias más creativas. Marruecos, Croacia y Japón fueron ejemplo de que defender con inteligencia puede ser tan emocionante como marcar tres goles.
La defensa también gana mundiales
Desde Italia en 1982 hasta Francia en 2018, las selecciones campeonas han demostrado que un buen equilibrio entre ataque y defensa es clave. Francia, por ejemplo, recibió solo seis goles en todo el torneo de 2018. En Catar, Argentina fue más ofensiva, pero incluso ellos supieron sufrir atrás cuando fue necesario. Los números no mienten: de los últimos diez campeones mundiales, ocho tuvieron una media de menos de un gol recibido por partido.
Datos que respaldan la estrategia
Según estadísticas de la FIFA, en los últimos tres mundiales el 63% de los equipos que superaron la fase de grupos fueron aquellos con promedios de posesión inferiores al 50%. Es decir, no siempre dominar el balón garantiza el éxito. La clave está en la eficacia defensiva y en aprovechar los momentos.
El 72% de los equipos que llegaron a semifinales desde 2010 tuvieron menos tiros totales que sus rivales.
Marruecos fue la selección con más despejes y bloqueos en 2022, y llegó hasta semifinales.
Croacia solo perdió un partido en tiempo reglamentario entre 2018 y 2022 gracias a su solidez defensiva.
Italia 2006 ganó el Mundial recibiendo solo dos goles en siete partidos.
Dato curioso: en el Mundial de 1966, Inglaterra fue campeona con un esquema tan defensivo que solo encajó tres goles en todo el torneo. Su lema era simple: “si no nos hacen gol, el nuestro llega solo”.
Selecciones que podrían jugar con enfoque defensivo
En el Mundial 2026 veremos estilos para todos los gustos: desde selecciones que apuestan por la posesión hasta otras que prefieren el contragolpe calculado. Pero hay equipos que, por historia, contexto o características de su plantel, podrían optar por un fútbol más conservador.
Europa: el regreso del muro
Selecciones como Suiza, Dinamarca y Serbia podrían volver a mostrar su versión más táctica. Los suizos, por ejemplo, han sido uno de los equipos más consistentes en defensa en la última década. En la Euro 2020 eliminaron a Francia con un planteo compacto y mucha disciplina. Serbia, con su defensa fuerte y su mediocampo físico, puede ser otro rival incómodo.
Sudamérica: pragmatismo disfrazado de garra
Uruguay y Ecuador son dos selecciones que combinan intensidad con orden. Uruguay, incluso con la nueva generación post-Suárez y Cavani, mantiene su esencia: defender con el alma y atacar con eficiencia. Ecuador, por su parte, mostró en Catar una solidez defensiva que lo hace peligroso contra cualquier rival.
Asia y África: disciplina y velocidad
Japón, Corea del Sur y Marruecos son los ejemplos más recientes de cómo una defensa ordenada puede multiplicar el rendimiento. Marruecos, por ejemplo, mantuvo su portería invicta en cinco partidos consecutivos en 2022. En Asia, Irán y Corea suelen ser compactos, priorizando el orden sobre el espectáculo. Y ojo con Arabia Saudita, que ya sorprendió a Argentina con un planteamiento táctico impecable.
Suiza y Dinamarca son los equipos europeos más equilibrados en goles a favor y en contra.
Uruguay tiene una media histórica de solo 1.1 goles recibidos por partido mundialista.
Marruecos fue el primer país africano en llegar a semifinales con un planteamiento defensivo puro.
Japón promedió solo 3.2 tiros permitidos por partido en la fase de grupos de 2022.
Dato curioso: la selección más defensiva de la historia fue Italia 1990, que llegó a semifinales recibiendo solo dos goles en todo el torneo. Su portero, Walter Zenga, mantuvo la portería invicta durante 517 minutos consecutivos, un récord que aún sigue vigente.
El equilibrio entre defensa y espectáculo
Aunque el fútbol defensivo suele ser criticado por algunos fanáticos, la realidad es que su éxito depende del equilibrio. Las selecciones modernas ya no se encierran como antes: defienden bien, pero también saben cuándo atacar. El fútbol actual premia la inteligencia táctica más que el dominio absoluto.
La defensa moderna: presión y control
Hoy en día, el “fútbol defensivo” no significa solo replegarse. Significa presionar en zonas clave, cortar líneas de pase y transformar la recuperación del balón en una oportunidad ofensiva. Equipos como Croacia y Marruecos demostraron que se puede defender bien sin renunciar al juego. De hecho, el 42% de los goles en Catar 2022 provinieron de transiciones rápidas, muchas nacidas de una buena defensa.
Se puede ganar defendiendo?
Sí, y la historia lo respalda. Desde Grecia en la Euro 2004 hasta Portugal en 2016, muchos campeones lo lograron con un estilo pragmático. La clave no es “defender por miedo”, sino hacerlo con propósito. El Mundial 2026 mostrará equipos que sabrán cuándo resistir y cuándo golpear. Las selecciones que entiendan eso estarán un paso adelante.
El 58% de los campeones de torneos FIFA recientes tuvieron menor posesión que sus rivales.
Los equipos con menos de 5 goles recibidos suelen llegar, en promedio, a semifinales.
Las selecciones que equilibran posesión (45–55%) y eficacia defensiva son las más consistentes.
En 2026, los analistas esperan que al menos un semifinalista adopte un estilo defensivo puro.
Dato curioso: en los últimos 20 años, ningún campeón mundial ha sido el equipo más goleador del torneo. Lo que demuestra que defender bien, y saber cuándo atacar, sigue siendo la fórmula más efectiva para levantar la copa.
En conclusión, sí: en el Mundial 2026 habrá selecciones que apuesten por el fútbol defensivo. Pero ya no será un juego de “colgarse del travesaño”, sino una versión moderna, táctica y precisa. Porque en el fútbol actual, la defensa también emociona, y el arte de proteger el arco propio sigue siendo una de las grandes pasiones del deporte más hermoso del mundo.
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