El Mundial 2026 marcará a toda una nueva generación de hinchas, jugadores y creadores. Será más que fútbol: será un fenómeno cultural global.
SOFYAN AMRABAT VA A JUGAR EL MUNDIAL 2026?
Sofyan Amrabat se ha ganado el respeto del mundo futbolístico tras su actuación en Qatar 2022. Ahora, todos se preguntan si el mediocampista marroquí volverá a ser protagonista en el Mundial 2026. En este artículo exploramos sus chances de participar, sus números más recientes, curiosidades de su carrera y lo que podría significar su presencia en la próxima cita mundialista. Desde sus días en Utrecht hasta su impacto en Fiorentina y Manchester United, Amrabat es sinónimo de entrega, garra y cerebro táctico. ¿Repetirá su hazaña en el escenario más grande del fútbol?
El camino hacia 2026
Sofyan Amrabat, nacido en Huizen, Países Bajos, en 1996, es uno de esos futbolistas que representan la perfecta fusión entre técnica europea y pasión africana. Desde sus inicios en el FC Utrecht, mostró una capacidad táctica y física que lo llevó rápidamente a clubes de mayor jerarquía. En la Fiorentina, se consolidó como un mediocampista defensivo de élite, y en el Manchester United confirmó que puede competir al más alto nivel.
De cara al Mundial 2026, Amrabat tendría 29 años, la edad ideal para un jugador en su posición. Marruecos, después de su histórico cuarto lugar en Qatar 2022, se ha convertido en una selección con serias aspiraciones. Con un plantel joven y figuras como Achraf Hakimi y Azzedine Ounahi, la presencia de Amrabat sería crucial para mantener el equilibrio en el mediocampo.
¿Qué se necesita para que Amrabat llegue a 2026?
La clave está en su continuidad y en evitar lesiones. En Manchester United, su rol ha sido mixto, alternando entre titular y suplente dependiendo de la táctica de Erik ten Hag. Pero su compromiso con Marruecos nunca ha estado en duda: es un líder silencioso que da equilibrio y carácter.
Participó en todos los partidos de Marruecos en el Mundial 2022.
Fue el jugador con mayor distancia recorrida promedio por partido: 12.5 km.
Recibió solo una tarjeta amarilla en siete encuentros, destacando su disciplina táctica.
Tiene más de 50 partidos internacionales con la selección.
Si mantiene su forma física y sigue siendo un referente en la medular, todo apunta a que será una pieza fija en el esquema de Walid Regragui para 2026. El Mundial que se jugará en Estados Unidos, Canadá y México podría ser su gran oportunidad de consolidar su legado.
Estilo de juego y estadísticas recientes
Amrabat no es un jugador de luces ni de goles espectaculares, pero su influencia es enorme. Su estilo combina inteligencia posicional, precisión en los pases y una agresividad controlada que desconecta a los rivales. En términos estadísticos, durante la temporada 2024-2025 promedió un 88% de precisión en los pases y recuperó en promedio 7 balones por partido en competiciones europeas.
En la Fiorentina, su rol era más de “stopper”, cortando ataques y distribuyendo rápido. En el Manchester United, sin embargo, se le pidió algo más: ser el puente entre defensa y ataque. Esa adaptación ha hecho que su fútbol madure y se vuelva más polivalente. Su mapa de calor cubre prácticamente todo el mediocampo, y su capacidad de presionar y salir jugando lo convierte en un motor táctico.
Comparativas con otros mediocampistas
Comparado con mediocampistas top como Rodri o Casemiro, Amrabat destaca en métricas defensivas. Aunque no posee la misma precisión en los pases largos, su energía y disciplina táctica compensan con creces. Según datos de Opta:
Promedia 2.8 intercepciones por partido.
Realiza 4.1 tackles exitosos cada 90 minutos.
Tiene un índice de duelos ganados del 61%.
Recupera más balones que el promedio de mediocampistas de la Premier League.
Estos números no solo demuestran su eficacia, sino también su consistencia. En un deporte donde los mediocentros defensivos suelen ser invisibles, Amrabat se ha hecho notar por su constancia y fiabilidad. Su capacidad para mantener la calma bajo presión y distribuir con precisión lo convierten en un jugador indispensable para cualquier esquema moderno.
De cara al Mundial 2026, si sigue evolucionando en clubes de alto nivel, Amrabat podría llegar como uno de los mediocentros más completos de África, y tal vez del mundo.
Curiosidades, legado y futuro
Más allá de su rendimiento en el campo, Sofyan Amrabat tiene una historia personal llena de matices. Es hermano de Nordin Amrabat, otro ícono del fútbol marroquí, con quien compartió vestuario en el Mundial de 2018. Ambos representan el orgullo de la diáspora marroquí en Europa: hijos de inmigrantes que llegaron a los Países Bajos buscando oportunidades y que devolvieron esa fe con fútbol y disciplina.
Amrabat es políglota (habla neerlandés, árabe, inglés e italiano), un detalle que refleja su capacidad de adaptarse a distintos entornos y equipos. Fuera del campo, es conocido por su humildad y su interés por la educación y los jóvenes. En varias entrevistas ha señalado que le gustaría abrir academias de fútbol en Marruecos para ofrecer oportunidades a chicos sin recursos.
Momentos destacados de su carrera
Fue elegido en el “Equipo Ideal” del Mundial Qatar 2022 por la FIFA.
Jugó más de 40 partidos en la Serie A antes de fichar por el Manchester United.
Ha sido capitán interino de Marruecos en varios encuentros.
Su rendimiento ante España en 2022 fue considerado uno de los mejores de un mediocentro africano en la historia de los Mundiales.
El futuro de Amrabat dependerá de su constancia, pero todo indica que su historia con Marruecos aún tiene capítulos por escribir. Si logra mantener su nivel y evitar lesiones, 2026 podría ser el torneo donde confirme su estatus de leyenda. Marruecos, con su mezcla de juventud y experiencia, podría sorprender de nuevo. Y con Amrabat como brújula, no sería descabellado pensar en otra hazaña.
Para los aficionados, Amrabat representa el tipo de jugador que todo técnico desea: trabajador, confiable y capaz de elevar el nivel de los que lo rodean. No busca protagonismo, pero siempre aparece cuando más se lo necesita. Su Mundial 2026, si llega, promete ser un viaje de madurez y liderazgo en su máxima expresión.
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